Las familias de Agujita mantienen la herida abierta, recordando ese trágico 3 de agosto de 2022
Por: Karla Cortez
La Prensa
AGUJITA, COAHUILA. — Este 3 de agosto se conmemora el cuarto aniversario de una de las tragedias mineras más dolorosas en la historia reciente de la Región Carbonífera: la inundación del pozo «El Pinabete», donde 10 mineros perdieron la vida atrapados a 60 metros de profundidad y cuyos restos fueron recuperados tras una compleja operación técnica que se extendió por más de dos años.
Transcurría la tarde del miércoles 3 de agosto de 2022. Cerca de las 13:35 horas, el rugido del agua irrumpió en las galerías subterráneas. En un predio aledaño al Río Sabinas, a la altura de la Villa de Agujita, 15 trabajadores realizaban labores de extracción de carbón en tres pozos verticales de apenas metro y medio de diámetro.
Las investigaciones técnicas determinaron que al avanzar los trabajos de excavación en el túnel GSN-4, los mineros irrumpieron en la antigua mina abandonada «Conchas Norte», un yacimiento fuera de operación desde hacía más de dos décadas que acumulaba millones de litros de agua. El torrente ingresó a presión, inundando galerías de entre 65 y 100 metros de longitud en cuestión de segundos.
Cinco mineros lograron escalar hacia la superficie y dar la alarma; sin embargo, diez trabajadores quedaron atrapados en las entrañas de la tierra:
Mineros fallecidos en El Pinabete:
Sergio Gabriel Cruz Gaytán (23 años)
Jorge Luis Martínez Valdez
José Rogelio Moreno Morales
José Luis Mireles Argüijo
Margarito Rodríguez Palomares
Jaime Montelongo Pérez
José Rogelio Moreno Leija
Ramiro Torres Rodríguez
Mario Alberto Cabriales Uresti
Hugo Tijerina Amaya
OPERATIVO SIN PRECEDENTES Y EL TAJO A CIELO ABIERTO
Horas después del colapso, el Mando Unificado —integrado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Marina, Comisión Federal de Electricidad (CFE), Conagua y la Coordinación Nacional de Protección Civil— desplegó un operativo masivo. No obstante, las elevadas erogaciones de agua impidieron el ingreso directo de socorristas.
Ante la imposibilidad de un rescate con vida en las primeras semanas, el Gobierno de México propuso el minado a cielo abierto (tajo) para llegar a las galerías. La estrategia requirió la excavación de más de 2.3 millones de metros cúbicos de tierra y roca, 1,167 perforaciones con más de 47 kilómetros de longitud acumulada, 128 explosiones controladas y más de 11 mil horas de trabajo continuo, con una inversión federal superior a los 2,200 millones de pesos.
El primer hallazgo de restos biológicos se concretó 16 meses después, en diciembre de 2023, dentro de las galerías GSN7 y GW7. Las labores continuaron hasta que el décimo y último cuerpo fue recuperado e identificado en febrero de 2025.
SITUACIÓN JURÍDICA Y COMPROMISOS PENDIENTES
En el ámbito penal, la Fiscalía General de la República (FGR) obtuvo órdenes de aprehensión e interpuso fichas rojas de la Interpol contra Cristian «N», Luis Rafael «N» y Arnulfo «N», propietarios y operadores del predio, acusados de explotación ilícita de bienes de la Nación. Por su parte, en la Fiscalía General del Estado de Coahuila la carpeta por homicidio doloso se mantiene abierta.
A la fecha, el sitio donde operó el tajo permanece custodiado por elementos del Ejército Mexicano, sin que se hayan iniciado los trabajos de relleno del terreno ni la construcción del memorial prometido a las familias en la zona de la tragedia.
Publicado por Iris Camila Beltran




