Durante la celebración eucarística dominical se elevaron oraciones por las familias y las personas que atraviesan situaciones difíciles

Por Iván Villarreal

La Prensa

En medio de las dificultades y las preocupaciones de la vida diaria, la fe puede convertirse en una fuente de fortaleza y esperanza. Durante la celebración eucarística en la Parroquia Santiago Apóstol de Monclova, el párroco Néstor Martínez Campos invitó a los fieles a confiar en Dios y a poner al servicio de los demás los talentos y recursos que cada persona posee.

Basando su reflexión en el pasaje evangélico de la multiplicación de los panes y los peces, el sacerdote destacó que Jesús no sólo atendió la necesidad material de la multitud, sino también el hambre espiritual de quienes lo seguían para escuchar su palabra.

“Hay un hambre física, pero también un hambre espiritual que solamente Dios puede saciar. Muchas veces buscamos llenar nuestros vacíos con cosas materiales, cuando en realidad es el encuentro con Dios lo que da plenitud a la vida”, expresó.

Martínez Campos señaló que el milagro de la multiplicación de los panes muestra cómo Dios puede realizar grandes obras a partir de lo poco que cada persona está dispuesta a ofrecer. En este sentido, exhortó a los asistentes a no menospreciar sus capacidades, por pequeñas que parezcan.

“Lo importante es poner en manos de Dios lo que tenemos. Él puede multiplicar nuestros esfuerzos, nuestro trabajo, nuestros talentos y nuestras buenas acciones para beneficio de muchas personas”, afirmó.

El párroco también recordó que Jesús vivió momentos de tristeza y dolor, particularmente después de conocer la muerte de Juan el Bautista; sin embargo, continuó atendiendo a quienes necesitaban de su ayuda. Por ello, invitó a los creyentes a mantener la fe y la esperanza incluso en medio de las pruebas.

Durante la celebración se elevaron oraciones por la Iglesia, las familias y quienes atraviesan situaciones difíciles, pidiendo que encuentren fortaleza y consuelo en la presencia de Dios.

Al concluir la misa, se dieron a conocer los avisos parroquiales correspondientes a las actividades programadas para los próximos días y se exhortó a la comunidad a continuar participando activamente en la vida pastoral de la parroquia.

El sacerdote finalizó su mensaje recordando que la verdadera satisfacción del ser humano no se encuentra en los bienes materiales, sino en la cercanía con Dios y en la disposición de compartir con los demás los dones recibidos.

Publicado por Iris Camila Beltran