Cecilia Cortés Morales pagó deducibles y baterías, pero la aseguradora se niega a reparar las bieletas dañadas durante traslado; afectada acusa desatención por parte del supervisor

Por Wendy Riojas

LA PRENSA

La maestra monclovense Cecilia Cortés Morales denunció omisión por parte de la aseguradora Quálitas, tras permanecer casi dos meses sin su vehículo debido a un siniestro registrado el pasado 15 de junio, al asegurar que, pese a haber cubierto el deducible y otros cargos, la empresa no ha resuelto un daño detectado en las bieletas.

Durante la entrevista, proporcionada al exterior de Quálitas, ubicada en la colonia Guadalupe, mencionó: “Siento que soy una pelotita que está flotando en el aire y que a uno la avientan: la agencia, Grúas Lozano y Quálitas”.

La afectada explicó que el incidente ocurrió durante las lluvias sobre la avenida Montessori, donde atravesó lo que consideró un encharcamiento. Sin embargo, la aseguradora clasificó el hecho como un siniestro por inundación y ordenó el ingreso del automóvil, un MG R5 modelo 2023, a la agencia para su reparación.

Indicó que, tras la evaluación, Quálitas determinó que era necesario reemplazar el motor, por lo que cubrió alrededor de 20 mil pesos entre deducible y demérito, además de 5 mil 700 pesos por la compra de un acumulador.

No obstante, el pasado 18 de julio, personal del área de siniestros de la agencia MG le informó que las bieletas del vehículo presentaban daños y le mostró fotografías en las que se apreciaban dobladas, situación que, afirmó, no existía cuando la unidad ingresó al taller.

«¿Cómo voy a tener un accidente si el carro ingresó por un siniestro de inundación y no por un choque?», cuestionó.

Cortés Morales señaló que la agencia atribuye la responsabilidad del daño a la aseguradora, mientras que la empresa de arrastre Grúas Lozano rechazó haber ocasionado la avería en el vehículo.

Asimismo, aseguró que ha intentado obtener una respuesta del supervisor de Quálitas, José Luis Mijares, y del personal de atención nacional de la compañía, sin que hasta el momento exista una solución o una fecha para la entrega del vehículo.

Ante la falta de respuesta, anunció que presentará una queja ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) y decidió hacer pública su inconformidad.

La docente señaló que, desde el ingreso del automóvil al taller, ha tenido que trasladarse mediante servicios InDriver, lo que representa un gasto aproximado de 200 pesos diarios, además de enfrentar complicaciones para desempeñar sus actividades personales y laborales.

Comentó que el próximo lunes iniciará el nuevo ciclo escolar y continúa sin contar con su vehículo, por lo que exige una pronta solución a su problemática.

Finalmente, informó que este martes recibió una llamada del propietario de la agencia MG, quien le aseguró que el motor ya fue instalado; sin embargo, el automóvil no puede salir a pruebas debido al daño que presentan las bieletas, por lo que continúa detenido en espera de que se defina quién asumirá la reparación.

Publicado por Iris Camila Beltran