España padeció un complicado inicio de verano con diferentes fuegos que obligaron a desalojar a miles de personas, especialmente en el centro del país.
Más de 600 bomberos intentan controlar este lunes un incendio forestal que arde en el suroeste de España, y que ya obligó a evacuar a unas 800 personas, pero los continuos cambios de viento y la difícil orografía complican sus esfuerzos, según las autoridades.
Los bomberos, apoyados por 26 medios aéreos, combatían el fuego que se declaró la semana pasada en la provincia andaluza de Huelva, indicó el consejero de emergencias de la región, Antonio Sanz.
«Estamos ante un incendio francamente difícil, complejo y peligroso, que sigue sin ofrecernos ninguna oportunidad meteorológica. Es una carrera de fondo llena de obstáculos», afirmó Sanz.
«Tenemos que ser realistas: no hay una previsión de que el incendio finalice de forma inminente. Quedan horas y probablemente días de trabajo intenso», agregó.
El perímetro del incendio supera ya las 20,000 hectáreas de árboles y vegetación, aunque no todas corresponden a superficie totalmente quemada, puntualizó el gobierno regional.
Ante la evolución del fuego, las autoridades ordenaron el lunes el desalojo preventivo de la localidad de El Madroño, de unas 300 personas, llevando hasta alrededor de 800 la cantidad de evacuados en la zona.
«De verdad que está la gente muy cansada, muy, muy angustiada, hay mucha incertidumbre y ya va pesando un poco», declaró Eva María Vélez, directora de escuela de 49 años, a AFPTV en un refugio en construcción en la ciudad de Zalamea la Real.
España padeció un complicado inicio de verano con diferentes fuegos que obligaron a desalojar a miles de personas, especialmente en el centro del país.
Publicado por Lizz Morales




