Fabiola Sánchez / LA PRENSA

MONCLOVA, COAHUILA.— Tres siglos y 37 años después de que Alonso de León plasmara su firma en el acta que dio vida a la Villa de Santiago de la Monclova, la ciudad celebró sus raíces y recordó a quienes, desde los primeros asentamientos, comenzaron a construir la historia de una comunidad que con el paso del tiempo se convirtió en una de las principales ciudades del norte de México.

La celebración por el 337 aniversario permitió recordar que la historia de Monclova comenzó mucho antes de 1689. En 1577, el capitán Alberto del Canto estableció las minas de la Trinidad, mientras que en 1585 Luis de Carvajal y de la Cueva fundó Nueva Almadén.

Años después, en 1674, Fray Juan Larios y Antonio de Valcárcel Rivadeneira y Sotomayor establecieron el poblado de Nuestra Señora de Guadalupe, dejando los primeros capítulos de una historia que continuaría escribiéndose.

Fue en 1677 cuando el general Alonso de León llegó a esta región con la encomienda de establecer una nueva provincia al norte de la Nueva España. Durante dos años buscó el sitio más conveniente para levantar la población, hasta encontrar un terreno fértil, con agua cercana y condiciones favorables para sus habitantes.

Finalmente, el 12 de agosto de 1689, decidió establecer en este lugar la Villa de Santiago de la Monclova.

El acta de fundación, leída durante la ceremonia conmemorativa, dejó constancia de aquel momento y de la decisión de Alonso de León de otorgar a la nueva villa jurisdicción y territorio. Un día después, el 13 de agosto, quedó registrado el auto de vecindad con los primeros 30 pobladores, quienes recibieron la encomienda de construir sus viviendas y contribuir al crecimiento de la naciente comunidad.

Con el paso de los siglos, Monclova se convirtió en protagonista de importantes acontecimientos. Fue capital de la provincia de Coahuila, tuvo un papel estratégico en la comunicación con los territorios del norte y estuvo vinculada con episodios de la Independencia de México.

Más adelante, esta tierra también quedó ligada al movimiento constitucionalista encabezado por Venustiano Carranza. En tiempos modernos, la industria siderúrgica marcó otra etapa fundamental y convirtió al acero en uno de los símbolos que mejor representan el carácter trabajador de los monclovenses.

Celebrar 337 años no significa solamente recordar una fecha, sino reconocer todo lo que Monclova representa para quienes la habitan. Es celebrar a sus familias, tradiciones, barrios, sabores y la identidad de una ciudad que conserva costumbres como las tortillas de harina, los tacos de olla y las carnes asadas.

Monclova cumple 337 años y los celebra con la mirada puesta en el futuro, pero con el corazón firmemente arraigado en un pasado que comenzó a escribirse en 1689 y que continúa vivo en cada generación.

Publicado por R Z