El Niño continúa fortaleciéndose en el Pacífico y tiene más de 90 % de probabilidad de alcanzar una intensidad muy fuerte durante el otoño y el invierno 2026-2027
CIUDAD DE MÉXICO (apro).— El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose en el océano Pacífico y tiene más de 90 % de probabilidad de alcanzar una intensidad muy fuerte durante el otoño y el invierno 2026-2027 del hemisferio norte, informó el Centro de Predicción Climática (CPC) de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
La actualización, publicada el 13 de agosto de 2026, modifica el pronóstico disponible a principios de agosto y eleva las probabilidades de que el fenómeno alcance una de sus categorías de mayor intensidad.
Para el trimestre de octubre a diciembre de 2026, la tabla oficial de probabilidades de intensidad del CPC establece 95 % de posibilidad de que El Niño alcance la categoría muy fuerte, que corresponde a un valor del Índice Oceánico de El Niño Relativo, conocido como RONI, igual o superior a 2 grados Celsius.
La probabilidad se ubica en 93 % para septiembre-noviembre, baja a 90 % para noviembre-enero y se sitúa en 70 % para diciembre-febrero.
La NOAA mantiene vigente la advertencia de El Niño y prevé que el fenómeno continúe fortaleciéndose hasta finales de 2026.
El Niño podría alcanzar hacia finales de 2026 un nivel no registrado desde 1950
El pronóstico del 13 de agosto también establece una probabilidad de 69 % de que El Niño alcance durante octubre-diciembre un RONI de al menos 2.5 grados Celsius.
Ese nivel superaría la intensidad de los episodios de El Niño anteriores dentro del registro utilizado por el CPC, que comienza en 1950.
La NOAA basa su pronóstico en observaciones oceánicas y atmosféricas y en resultados de diferentes modelos climáticos. El organismo informó que durante julio continuó el calentamiento de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial.
La anomalía de temperatura llegó a 1.4 grados Celsius en la región Niño-3.4, utilizada como referencia para vigilar la evolución del fenómeno. En Niño-3 alcanzó 1.7 grados y en Niño-1+2 llegó a 2.9 grados.
En el Pacífico ecuatorial oriental, las temperaturas de la superficie del mar superaron en más de 2 grados Celsius los valores de referencia.
Los científicos también detectaron un incremento del contenido de calor bajo la superficie del océano durante julio. Las anomalías de temperatura subsuperficial alcanzaron 10 grados Celsius en algunas zonas.
El comportamiento de los vientos, la convección y las precipitaciones sobre el Pacífico también mostró señales asociadas con el fortalecimiento de El Niño, de acuerdo con el diagnóstico del CPC.
Qué significa el pronóstico de El Niño para el invierno 2026-2027
La probabilidad de 95 % no significa que exista ese porcentaje de certeza de que el invierno será más frío, cálido, lluvioso o seco. El porcentaje corresponde específicamente a la posibilidad de que El Niño alcance la categoría muy fuerte durante octubre, noviembre y diciembre.
La NOAA señala que la intensidad del fenómeno no determina por sí misma la magnitud de sus efectos en una región. Los episodios de mayor intensidad pueden aumentar la certeza de algunos patrones asociados con El Niño, pero no garantizan determinadas condiciones de temperatura o precipitación.
El Niño forma parte del fenómeno climático El Niño-Oscilación del Sur, ENOS, y ocurre cuando las temperaturas del Pacífico ecuatorial central y oriental se mantienen por encima de los valores de referencia junto con cambios en la atmósfera.
Las alteraciones en el océano y la circulación atmosférica pueden modificar los patrones de lluvia y temperatura en diferentes partes del mundo durante varios meses.
Esto puede ocurrir en México ante el fortalecimiento de El Niño
En México, investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) habían advertido desde junio sobre los posibles efectos de un episodio de alta intensidad.
Jorge Zavala Hidalgo, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, explicó en un boletín publicado por la Universidad el 25 de junio que El Niño aumenta la probabilidad de una disminución de las precipitaciones en parte del país.
El investigador señaló que el comportamiento puede ser distinto en Baja California, donde históricamente los años con El Niño registran precipitaciones por encima del promedio durante enero y febrero.
Zavala indicó que la reducción de las precipitaciones podría mantenerse durante la primavera de 2027 en el centro y sur del país y en la península de Yucatán.
También explicó que el calor almacenado en el Pacífico ecuatorial puede propagarse hacia el Pacífico mexicano y elevar el contenido de calor del océano, una condición que interviene, junto con otros factores, en los procesos de intensificación de ciclones tropicales.
NOAA actualizará en septiembre el pronóstico de El Niño
El pronóstico continuará ajustándose conforme cambien las condiciones del Pacífico y los modelos incorporen nuevas observaciones.
La actualización de agosto representa un cambio frente a las estimaciones difundidas durante los meses anteriores. El escenario pasó de la expectativa sobre la formación de El Niño a la confirmación del fenómeno y posteriormente a una probabilidad superior a 90 % de que alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno.
Para octubre-diciembre, el CPC distribuye actualmente las probabilidades entre 95 % para un evento muy fuerte y 5 % para uno fuerte. Para diciembre-febrero, la probabilidad de la categoría muy fuerte baja a 70 %, mientras que la de un evento fuerte aumenta a 23 %.
La NOAA programó su próxima Discusión Diagnóstica de ENOS para el 10 de septiembre de 2026. Hasta entonces, el organismo mantendrá actualizaciones semanales sobre las condiciones oceánicas y atmosféricas del Pacífico.
Información de Infobae.
Publicado por Iris Camila Beltran




