Estados Unidos rechazó retirar el arancel antidumping que pesa sobre los tomates frescos mexicanos, al concluir que no existen cambios suficientes para revocar la medida.
La Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (USITC) rechazó retirar el arancel antidumping que pesa sobre los tomates frescos mexicanos, al concluir que no existen cambios suficientes en el mercado que justifiquen revocar la medida, con lo que los productores nacionales mantendrán una barrera comercial que afecta a uno de los principales productos agroalimentarios de México.
En su revisión de circunstancias cambiantes, la USITC determinó que “cambios en las circunstancias suficientes para justificar la revocación de la orden de derechos antidumping sobre los tomates frescos de México no existen”.
La decisión mantiene vigente la orden antidumping que entró en vigor el 14 de julio de 2025, después de que el Departamento de Comercio de Estados Unidos puso fin al acuerdo de suspensión de 2019. Dicho mecanismo había evitado durante años la imposición formal de una orden antidumping sobre las exportaciones mexicanas.
La orden antidumping contempla márgenes de dumping que van desde 2.81 por ciento para San Vicente Camalu hasta 273.43 por ciento para varios productores y exportadores, mientras que la tasa para “todos los demás” se ubicó en 17.09 por ciento.
El fallo llega pese al peso que tiene México en el mercado estadounidense, pues en 2025, Estados Unidos importó desde México casi 4 mil millones de libras de tomate fresco, por un valor de 2 mil 404 millones de dólares. Con ello, México concentró 61.5 por ciento del consumo aparente estadounidense por volumen y 56.8 por ciento por valor.
La dependencia del mercado estadounidense es todavía mayor del lado mexicano. La USITC señala que Estados Unidos absorbió entre 99.5 y 99.9 por ciento de las exportaciones mexicanas de tomate fresco bajo la fracción HS 0702.00 durante el periodo analizado, mientras México se mantuvo como el principal exportador mundial del producto.
Tomate mexicano mantiene el liderazgo en Estados Unidos
Los datos de la Comisión muestran que, lejos de perder terreno, el tomate mexicano incrementó su presencia en Estados Unidos respecto a 2019.
Las importaciones procedentes de México aumentaron 8 por ciento en volumen entre 2019 y 2025, al pasar de 3 mil 662 millones a 3 mil 953 millones de libras. En valor, el incremento fue de 17.4 por ciento. Además, los tomates mexicanos representaron 88.3 por ciento de todas las importaciones estadounidenses del producto en 2025.
En contraste, los productores estadounidenses redujeron su participación en el consumo aparente. Su cuota pasó de 33.2 por ciento en 2019 a 30.3 por ciento en 2025, mientras la participación mexicana subió de 60.8 a 61.5 por ciento.
Precisamente este comportamiento fue uno de los elementos que pesó en la decisión de la USITC. La Comisión sostuvo que los argumentos de los productores mexicanos sobre cambios en las condiciones del mercado no demostraron que hubiera ocurrido una transformación suficientemente significativa para justificar el retiro de la medida.
Entre los argumentos para solicitar la revocación estuvieron el cambio en las preferencias de los consumidores estadounidenses, una mayor producción bajo invernadero en Estados Unidos, inversiones de productores estadounidenses en México, el crecimiento de las importaciones de tomates de invernadero provenientes de Canadá y los problemas estructurales que enfrentan los productores de campo abierto en Estados Unidos y México.
Sin embargo, la Comisión concluyó que muchos de esos factores ya estaban presentes en investigaciones anteriores y representaban la continuidad de tendencias, más que un cambio sustancial en las condiciones del mercado. Además, México mantenía una participación en el consumo estadounidense superior a la registrada al cierre de la investigación original.
Información de Infobae
Publicado por Iris Camila Beltran




