La embarcación zarpó de La Habana el 11 de agosto. Desde aquel momento, sus familias perdieron todo contacto con el grupo y la angustia impulsó a varios allegados a pedir ayuda desesperadamente en redes sociales a las autoridades mexicanas.
La travesía que emprendió Yusimy Garrobo Leiva, de 35 años, para sacar a sus hijos de Cuba y ofrecerles un mejor futuro concluyó en una tragedia desgarradora. Los gemelos Leosdel y Leosniel, de apenas dos años, muri3ron en altamar presuntamente por deshidratación tras pasar nueve días a la deriva en una balsa.
Su padre, Leobel Ricardo Oviedo, quien radica en Cancún desde hace un año, confirmó la pérdida de los pequeños ante el medio Martí Noticias y lamentó la situación extrema que se padece en la isla caribeña, advirtiendo que la severa crisis energética y alimentaria «ya no es vida».
Los niños viajaban junto a su madre en una embarcación rescatada el 20 de agosto por personal de la Estación Naval de Búsqueda, Rescate y Marítimo (ENSAR) de Yucalpetén, frente a las costas de Progreso, Yucatán.
La embarcación zarpó de La Habana el 11 de agosto a las 14:00 horas. Desde aquel momento, sus familias perdieron todo contacto con el grupo y la angustia impulsó a varios allegados a pedir ayuda desesperadamente en redes sociales a las autoridades mexicanas.
Entre quienes suplicaban auxilio se encontraba la madre de Naomi Álvarez Ramírez, de 21 años y originaria de Camagüey, quien escribió un día antes del hallazgo «que esa búsqueda sea lo más rápido posible, se lo suplico a ese estado de México, se lo pido de forma humana, que hagan algo. Datos de mi hija, se llama Naomi Álvarez Ramírez, tiene 21 años».
La joven afortunadamente logró sobrevivir. A pesar de que la llamada de auxilio original reportaba que 19 personas cruzaban el mar, la Secretaría de Marina (Semar) precisó que su embarcación Defender únicamente logró rescatar a 16 sobrevivientes, desglosados en 12 adultos y cuatro menores, quienes tras recibir primeros auxilios quedaron a disposición del Instituto Nacional de Migración (INM).
El arribo de personas migrantes a las costas de la península yucateca se ha vuelto un fenómeno recurrente. Apenas el 16 de octubre de 2025, un grupo de 22 cubanos desembarcó en las playas de Celestún con un cuadro de deshidratación severa tras naufragar durante 22 días, pasando la última semana completa sin alimento ni agua. En aquella ocasión, pescadores locales los rescataron y la propia comunidad los protegió frente al intento de la policía municipal por arrestarlos.
Información de Proceso
Publicado por Iris Camila Beltran




