El propietario de la vivienda localizada en Saltillo, perdió la vida tras el estallido ocurrido durante el abastecimiento de un tanque de gas estacionario
Por José Moreno
LA PRENSA
SALTILLO, COAHUILA. – Lo que comenzó como una emergencia por una fuerte explosión en el Residencial San Alberto terminó en tragedia, luego de confirmarse la muerte de José Guadalupe González Ramos, de 66 años, propietario de la casa donde ocurrió el siniestro la mañana de este miércoles.
Los hechos se registraron alrededor de las 10:30 horas, en un domicilio ubicado en el cruce de las calles Coyoacán y San Carlos, mientras trabajadores de la empresa gasera Super Gas realizaban maniobras para abastecer un tanque estacionario.
De acuerdo con los primeros reportes, durante el procedimiento se habría registrado una fuga de gas que alcanzó una fuente de ignición, presuntamente ocasionada por el bóiler de la vivienda, generando primero un flamazo, y posteriormente una fuerte explosión que generó alarma entre los habitantes del sector.
El estruendo provocó la movilización de los cuerpos de emergencia, luego de que vecinos solicitaran auxilio a través del número 911. Elementos del Cuerpo de Bomberos acudieron al sitio para controlar la fuga, revisar las condiciones de seguridad del inmueble y descartar riesgos de una nueva explosión.
José Guadalupe sufrió quemaduras en prácticamente todo el cuerpo, alrededor del 100 por ciento de la superficie corporal, por lo que pese a que fue trasladado de emergencia al Hospital Christus Muguerza; la gravedad de sus lesiones provocó que perdiera la vida alrededor de las 12:20 horas.
La emergencia también dejó gravemente lesionado a Eduardo Anguiano Hernández, de 58 años, quien permanece internado e intubado en la Clínica 2 del IMSS, con quemaduras en aproximadamente el 90 por ciento de su cuerpo y afectaciones relacionadas con inhalación de gas.
Un tercer lesionado fue identificado como Gabriel Ramírez, operador de la pipa que participaba en las maniobras de suministro al momento del accidente. Ambos trabajadores fueron trasladados a las instalaciones del Seguro Social para recibir atención especializada debido a la gravedad de las heridas.
Al lugar también acudieron paramédicos de la Cruz Roja, así como elementos de Protección Civil, Policía Estatal y personal de la Fiscalía General del Estado, quienes realizaron las primeras diligencias tras el accidente.
Ahora serán los peritajes e investigaciones correspondientes los que determinen exactamente qué provocó la fuga y si existió alguna falla durante el abastecimiento del tanque estacionario. Las autoridades deberán establecer la mecánica del hecho y deslindar posibles responsabilidades.
Publicado por Ricardo Salazar




