AGENCIA AFP

LA PRENSA

Irán acusó a Estados Unidos de haber alcanzado una vivienda donde se celebraba una boda en la localidad de Kuhestak, en el condado de Sirik, provincia de Hormozgán, durante los recientes ataques estadounidenses contra objetivos iraníes, un hecho que elevó la tensión entre ambos países y provocó amenazas de represalias por parte de Teherán.

Según las autoridades iraníes, el ataque ocurrido el martes dejó inicialmente cuatro muertos y decenas de heridos. Reportes posteriores elevaron el número de víctimas mortales a cinco, incluido un niño de cuatro años, mientras que cerca de 70 personas resultaron heridas.

 Imágenes difundidas por la Media Luna Roja iraní mostraron los daños provocados en la vivienda y a personas heridas tras el impacto.

El jefe de los Guardianes de la Revolución Islámica, Ahmad Vahidi, prometió hoy vengar la muerte de las víctimas y afirmó que su sangre “no quedará impune”. El cuerpo militar iraní también acusó a Washington de atacar zonas civiles y posteriormente llamó a responsabilizar a los dirigentes estadounidenses por lo que calificó como ataques contra bodas.

En Washington, el Vicepresidente JD Vance confirmó que el Gobierno estadounidense está investigando el incidente, aunque expresó un fuerte escepticismo ante la versión iraní.

Vance señaló que los medios estatales de Irán no han sido, a su juicio, fuentes confiables durante el conflicto y aseguró que Estados Unidos investiga si sus fuerzas cometieron un error.

“Obviamente, a veces ocurren cosas”, expresó Vance al ser cuestionado sobre las víctimas civiles. Añadió que cuando las fuerzas estadounidenses cometen errores, estos son investigados para evitar que vuelvan a ocurrir.

El incidente se produjo en medio de una nueva escalada de la guerra entre Estados Unidos e Irán.

Washington ha justificado sus recientes ataques como una respuesta a las acciones iraníes contra la navegación comercial y las fuerzas estadounidenses en torno al estratégico Estrecho de Ormuz.

Tras los bombardeos, Irán lanzó misiles y drones contra posiciones estadounidenses en distintos países de Medio Oriente, incluidos Kuwait, Jordania, Irak, Catar y Bahréin.

La disputa sobre el ataque a la boda ocurre además mientras aumenta la preocupación por las víctimas civiles. El Gobierno iraní reportó 18 muertos y 108 heridos en los últimos ataques estadounidenses en distintas zonas del país, aunque las cifras y las circunstancias de algunos incidentes siguen sujetas a verificación independiente.

Publicado por Iris Camila Beltran