Del “sí pude” a un nuevo comienzo
Por: Guadalupe Elizabet Cortes de la Cruz
Licenciatura en Gestión y Desarrollo Turístico
“Sí pude”. Esa fue la primera frase que vino a mi mente cuando vi mi nombre y firmé mi Juramento Profesional como Técnico Superior Universitario. En ese momento sentí muchos nervios, pero también mucha emoción y orgullo. Todavía no terminaba de asimilar que había llegado hasta ahí y, mientras realizaba el juramento, pensé en todo lo que tuve que pasar para conseguirlo.
Firmar ese documento significó cerrar una etapa muy importante de mi vida. No fue solamente poner mi firma, sino recordar los desvelos, los trabajos, los nervios, los momentos de estrés y también todas las experiencias bonitas que viví durante mi preparación en Turismo. Sentí que todo ese esfuerzo finalmente estaba dando frutos.
Hubo momentos en los que las cosas se sintieron difíciles y llegué a dudar de mí misma. Por eso, ver mi nombre y firmar me hizo recordar que, aunque hubo obstáculos, nunca dejé de avanzar. Para mí, ese momento fue sencillo, pero tuvo muchísimo significado, porque sentí que estaba dejando atrás una etapa que me había ayudado a crecer tanto personal como profesionalmente.
Terminar el TSU también significó demostrarme que soy capaz de cumplir lo que me propongo. Cuando comencé tenía muchas dudas y no siempre confiaba en lo que podía hacer. Ahora me siento más segura, más responsable y con una idea más clara de lo que quiero para mi futuro. Aprendí que no todo tiene que salir perfecto a la primera y que equivocarse también forma parte de aprender.
Durante mi preparación en Turismo aprendí principalmente a no rendirme. Trabajar con personas requiere paciencia, comunicación, responsabilidad y empatía. También entendí que cada experiencia, incluso las que no salen como esperamos, nos deja algo que nos ayuda a crecer.
En este camino mi familia ha sido muy importante, porque siempre ha estado presente de una u otra manera. También mis amigos, compañeros y docentes formaron parte de esta etapa. Cada persona aportó algo diferente y dejó una enseñanza. Por eso, al mirar hacia atrás, me siento orgullosa de no haberme rendido y de ver que poco a poco me estoy convirtiendo en la persona y profesionista que quiero ser.
Pero cerrar el TSU no significó detenerme. Prácticamente al terminar una etapa comencé otra: la Licenciatura. Ha sido emocionante y también un poco extraño, porque no tuve mucho tiempo para detenerme a pensar que ya había terminado el TSU. De inmediato estaba entrando a un nuevo reto.
Sentí una mezcla de emociones: felicidad por haber terminado, nervios por lo que comenzaba y cierta incertidumbre por no saber exactamente todo lo que viene. Al final entendí que no estaba empezando desde cero, sino que estaba continuando todo lo que ya había construido.
Ahora veo las materias de una manera diferente. Ya no las veo solamente como trabajos o tareas, sino como conocimientos que pueden ayudarme en mi futuro profesional dentro del Turismo. Espero seguir aprendiendo, conocer diferentes áreas en las que pueda desarrollarme, adquirir más experiencia, conocer nuevas personas y descubrir oportunidades que me ayuden a crecer.
Mi principal meta es terminar la Licenciatura, seguir preparándome profesionalmente, adquirir experiencia en el área de Turismo y, en un futuro, poder tener mi propio negocio relacionado con lo que estudié.
Si tuviera que describir este momento en una palabra sería “orgullo”, porque cuando miro hacia atrás puedo ver todo lo que tuve que superar para llegar hasta aquí. Es bonito reconocer que todo ese esfuerzo valió la pena.
A la estudiante que comenzó el TSU le diría que no tenga miedo, que confíe más en ella misma y que no se rinda cuando las cosas se pongan difíciles. Algún día va a mirar atrás y se va a dar cuenta de que todo valió la pena.
Y a quienes apenas comienzan su TSU les diría que disfruten el proceso y que no se preocupen solamente por llegar al final. Que aprovechen cada clase, cada experiencia, cada amistad y cada oportunidad, porque cuando menos lo piensen estarán viviendo su propio momento.
Firmar mi Juramento Profesional significó reconocer todo el esfuerzo que hice para llegar hasta ese momento y darme cuenta de que cada obstáculo valió la pena. Hoy cierro una etapa, pero sé que todavía me quedan muchos sueños por cumplir, muchas cosas por aprender y un camino por recorrer en el que quiero seguir creciendo como persona y como futura profesional del Turismo.
Publicado por Iris Camila Beltran




