En el Mes de la Discapacidad, el parrense compartió un mensaje de respeto y concientización basado en su propia experiencia
Por: Benjamín Fuentes
La Prensa
PARRAS, COAHUILA – Hace 14 años, un accidente cambió para siempre la vida de Noé Catarino Reynoso Durón. Desde entonces enfrenta una discapacidad que lo llevó a adaptarse a una nueva realidad, pero también a levantar la voz para pedir respeto, inclusión y condiciones que permitan a las personas con discapacidad vivir con mayor independencia.
Noé explicó que, desde su perspectiva, más que hablar únicamente de discapacidad, prefiere referirse a una “capacidad diferente”, pues considera que cada persona tiene habilidades que pueden aportar a la sociedad.
Señaló que tener una discapacidad no debe significar renunciar a los sueños ni dejar de participar activamente en la comunidad.
“Nunca dejen de luchar por sus sueños. Todos podemos integrarnos a la sociedad y ser beneficiarios para la sociedad todavía”, expresó.
UN ACCIDENTE QUE CAMBIÓ SU VIDA
Noé recordó que en octubre de 2012 sufrió un accidente que le provocó una lesión en la médula espinal, a la altura de T10 y T11, situación que derivó en una paraplejia en las piernas y en el uso permanente de una silla de ruedas.
Reconoció que los primeros momentos fueron especialmente difíciles, pues tuvo que enfrentar una nueva realidad y comenzar un proceso de adaptación física y emocional.
Sin embargo, destacó que desde el principio decidió afrontar la situación de manera positiva y seguir adelante, apoyándose principalmente en su familia y en sus hijos.
Explicó que aceptar que su vida había cambiado fue uno de los retos más difíciles que ha enfrentado.
“Un día estás bien y resulta que después de tres o cuatro días, cuando ya estás consciente, te dicen que ya no vas a volver a caminar. Para mí fue el reto más difícil, llegar a aceptar que ya no iba a volver a caminar”, relató.
“NO PEDIMOS COMPASIÓN, PEDIMOS RESPETO”
Uno de los principales llamados de Noé fue dirigido a la sociedad, a los comercios y a quienes ofrecen servicios al público, para fortalecer la cultura de inclusión.
Aseguró que las personas con discapacidad no buscan lástima ni compasión, sino respeto y condiciones que les permitan desplazarse y realizar sus actividades cotidianas con independencia.
En este sentido, hizo énfasis en la importancia de respetar los cajones de estacionamiento destinados a personas con discapacidad y de contar con los espacios laterales necesarios para poder bajar de un vehículo y utilizar una silla de ruedas.
También pidió a los establecimientos comerciales considerar rampas, accesos adecuados y sanitarios que realmente puedan ser utilizados por personas con discapacidad.
LA INCLUSIÓN TAMBIÉN DEBE ESTAR EN LOS EVENTOS
Noé señaló que esta problemática también se presenta en restaurantes, palapas y espacios utilizados para eventos sociales, donde en ocasiones los sanitarios y accesos no están diseñados para atender adecuadamente a personas con discapacidad.
Consideró que hace falta mayor cultura de inclusión y que quienes ofrecen un servicio deben contemplar que entre sus visitantes puede haber una o varias personas con discapacidad.
“AQUÍ ESTAMOS”
Para Noé, el Mes de la Discapacidad representa una oportunidad para demostrar que las personas con discapacidad siguen formando parte activa de la sociedad.
“Para mí significa demostrarle al mundo que aquí estamos. Que somos parte de la sociedad todavía”, manifestó.
Su historia representa también un llamado a dejar de ver la discapacidad desde la compasión y comenzar a abordarla desde el respeto, la igualdad, la accesibilidad y la inclusión.
Publicado por Iris Camila Beltran




