El médico Jorge Sosa Gallegos fue privado de su libertad en su propio domicilio de Cuatitlán Izcalli el pasado 26 de agosto, al otro día su cu3rpo fue hallado sin vida en Tultitlán, Estado de México
El médico Jorge Sosa Gallegos fue localizado sin vida el 26 de agosto, después de un presunto secu3stro en su consultorio de Cuautitlán Izcalli, Estado de México (Edomex). Sus captores no solicitaron rescate y su familia exigió que las autoridades identificaran y detuvieran a los responsables.
Sosa Gallegos también fue presidente del Colegio Internacional de Cirujanos. De acuerdo con su hijo George, el especialista fue encontrado sin signos vitales en el municipio de Tultitlán, pocas horas después de que su familia siguiera una señal de localización vinculada con unas llaves que utilizaba a diario.
La agresión ocurrió el 25 de agosto, alrededor de las 19:30 horas, en un inmueble de la colonia Atlanta. Un supuesto paciente había solicitado una cita con el médico, quien ofrecía servicios de proctología mediante páginas de internet, y recibió la ubicación del consultorio, instalado en el domicilio del especialista.
El hombre llegó acompañado de otras personas. Al entrar en contacto con el médico comenzó un forcejeo y los agresores lo sacaron del inmueble a punta de pistola para subirlo a una camioneta blanca, descrita por su hijo como una unidad similar a las utilizadas por las empresas repartidoras de productos.
La familia siguió una señal hasta Tlalnepantla
Durante el ataque, los hombres también intentaron llevarse a la esposa del médico, de 74 años, pero su hijo intervino y logró arrebatársela. “Solo vi que a mi padre lo subieron a una camioneta blanca, como de Estafeta”, relató.
Horas después, Jorge, el hijo menor, recordó que su padre tenía unas llaves con un sistema de localización satelital instalado recientemente. Acompañado por un amigo, siguió la señal hasta la colonia La Blanca, en Tlalnepantla, pero no encontró rastro del médico.
La mañana del 26 de agosto, Sosa Gallegos fue hallado sin signos vitales en Tultitlán. La familia no recibió llamadas ni mensajes para negociar su liberación, mientras que los responsables continuaban libres, según la información de su hijo.
A casi un mes del crimen, su hijo Jorge Sosa pidió la intervención de las autoridades para esclarecer el caso y detener a los agresores. “Mi papá no tenía enemigos, ninguna persona que pudiáramos sospechar. Inlcuso daba consulta gratis, si la persona no tenía dinero les decía que se lo pagara cuando pudiera. Era una persona admirable, altruista, era mi héroe. No merecía morir así. Exigimos justicia”, afirmó.
George lamenta que su situación haya cambiado radicalmente porque además de arrebatarles a su padre, también su vida ya que tuvieron que cambiar de domicilio ya que temen por su vida y la de su familia.
El hombre ha realizado sus propias investigaciones y le ha dado información ala fiscalía el Estado de México pero asegura que no ve celeridad en su asunto ni apoyo ya que pidió medidas de protección sin obtenerlas.
Información de Infobae
Publicado por Iris Camila Beltran




