A orillas del Río Sabinas, feligreses de Múzquiz, Barroterán y Nueva Rosita imploran auxilio divino frente al desabasto hídrico
Por: Karla Cortez
La Prensa
SABINAS, COAHUILA. – Pastores y congregaciones de toda la Región Carbonífera iniciaron una campaña de oración unida para pedir a Dios por la lluvia ante la sequía que afecta a la zona.
Gustavo Reséndiz, Pastor de la iglesia cristiana, señalo que son 56 iglesias evangélicas solo en Sabinas, más las iglesias de Nueva Rosita, Múzquiz, Barroterán y del resto de la región, las que se han unido en un mismo clamor para que el Señor tenga misericordia y bendiga a la región con precipitaciones.
«Todos estamos unidos en campaña clamando y rogando, pidiendo a nuestro Señor que nos ayude y que nos mande la lluvia lo más pronto posible», expresó.
Señaló que, de no llover, se pronostica un invierno más seco y crudo, lo que afectaría aún más a las familias y a la economía, ya que la falta de agua complica la vida diaria.
«Todos sabemos que un invierno sin lluvia es más crudo y es más duro. Nos afectaría mucho», dijo.
Explicó que algunas iglesias ya están acudiendo a orar a la orilla del río, a las puertas de la ciudad, plazas y otros puntos.
«Ya algunas iglesias ya están yendo a unos lugares del río, otras a otros puntos de la ciudad, las puertas de la ciudad, plazas, etcétera. Ya se está haciendo todo eso», indicó.
Destacó que la falta de agua no solo es un problema ambiental, sino que también golpea la economía familiar, al tener que gastar en tinacos, bombas, tubería y compra de agua, además de complicaciones para labores básicas como bañarse o lavar ropa.
«El no tener agua también afecta mucho la economía de la ciudad porque tienes que gastar en buscar tener más recursos en tu casa para tener agua, más tinacos, más tubería, más bombas, comprar agua», explicó.
Finalmente hizo un llamado a toda la ciudadanía, no solo a las iglesias, a unirse en oración.
«Insistirles y animarlos a que sigamos juntos, no solamente las iglesias, que toda la ciudadanía nos unamos como uno solo para aclamar y pedir y rogar a nuestro Señor por el agua que tanto necesitamos. Así como necesitamos el agua, más necesitamos de Dios», concluyó.
Publicado por Iris Camila Beltran




