Planteles escolares de nivel básico detectan hasta ocho casos por institución, impulsando modelos adaptativos e integradores para garantizar el desarrollo integral de los estudiantes.

Por: Ricardo Flores

La Prensa

COAHUILA. -En Coahuila, Educación Especial registra más de 3 mil alumnos con trastorno del espectro autista; detectan hasta ocho casos nuevos por escuela.

En las escuelas de educación básica de Coahuila cada vez se identifican más alumnos con trastorno del espectro autista (TEA), según datos de la Dirección de Educación Especial de la Secretaría de Educación del Estado.

Zura Morales Herrera, titular de la dirección, señaló que, al menos en los últimos tres años, se ha observado un incremento en el ingreso de estudiantes con esta condición en preescolar, primaria y secundaria, con planteles que llegan a registrar entre cinco y ocho casos.

La funcionaria explicó que actualmente el servicio regular, apoyado por las Unidades de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (USAER), tiene identificados a 2 mil 408 alumnos con TEA en el estado. De ellos, mil 529 son hombres y 355 mujeres en el sistema federal, mientras que en el sistema estatal se registran 427 hombres y 97 mujeres.

A estos estudiantes se suman otros 758 atendidos en los Centros de Atención Múltiple (CAM).

Para Educación Especial, algunos de los factores a los que asocian este crecimiento en los registros son una mayor difusión de los indicadores del TEA, diagnósticos a edades más tempranas y una mayor atención de las familias a posibles señales, particularmente después de la pandemia.

Actualmente, un diagnóstico puede establecerse desde edades tempranas, incluso alrededor de los dos o tres años, cuando son realizados por neurólogos o paidopsiquiatras.

Las autoridades educativas también han encontrado casos en los que una conducta atribuida inicialmente al autismo o al déficit de atención tiene otros factores detrás. Una valoración integral puede incluir aspectos médicos, nutricionales y neurológicos para determinar qué está provocando determinadas reacciones o dificultades de comportamiento.

Zura Morales señaló que tener un diagnóstico de TEA no determina por sí mismo que un alumno deba estar fuera de una escuela regular, ya que la atención depende de las necesidades de cada estudiante y del nivel de apoyo que requiera.

Por ejemplo, los alumnos con grados 1 y 2 pueden integrarse a escuelas regulares mediante ajustes y procesos de adaptación, mientras que, en los casos de mayor necesidad de apoyo, particularmente en grado 3, pueden presentarse dificultades ante ambientes con mucho ruido, movimiento o concentración de personas.

Para evitar que el cambio de entorno provoque una crisis, las escuelas pueden establecer un periodo de adaptación; es decir, durante los primeros días, el alumno puede acudir determinadas horas o en días específicos antes de incorporarse completamente a la jornada.

Con ello, señaló, se busca reducir el impacto que puede producir el cambio de un ambiente pequeño a uno con decenas de alumnos. En los casos más severos, la sobre estimulación puede provocar reacciones que también representan un riesgo para el propio estudiante, sus compañeros o el personal docente.

Publicado por Iris Camila Beltran