Organizaciones defensoras de animales denunciaron los hechos y advirtieron riesgo de hemorragias e infecciones para los ejemplares
Vecinos de la colonia Olinalá, en San Pedro Garza García, Nuevo León, repartieron y colocaron 40 tablas con clavos para impedir el ingreso de osos negros a sus viviendas. En respuesta, la Secretaría de Medio Ambiente y Parques y Vida Silvestre de Nuevo León pidió suspender su distribución y retirar las ya instaladas por el riesgo de lesiones para personas, mascotas y fauna silvestre.
La Unión de Colonos repartió 40 tablas frente al vivero
La iniciativa fue impulsada por Michael Zenkl, presidente de la Unión de Colonos de Olinalá. “A quienes lo necesiten, estaremos regalando una hoja de triplay con clavos ANTIOSOS, desde ahora y hasta las 15:00 horas, o hasta que se agoten (son 40), frente al vivero”, señaló el mensaje difundido en grupos de WhatsApp vecinales este sábado 26 de septiembre.
El reparto se limitó a “asociados al corriente en el pago de sus cuotas”, según el mensaje distribuido entre los residentes. Las imágenes difundidas en redes mostraron a una mujer que “supuestamente” vendía las tablas, lo que alimentó versiones sobre una comercialización del dispositivo, aunque las autoridades no confirmaron esta información.
El reparto se activó tras el ingreso de un oso, conocido en redes como “Charmin”, a una vivienda del fraccionamiento, donde abrió el refrigerador y comió tamales antes de retirarse por la parte trasera del inmueble, sin dejar personas lesionadas.
Protección Civil del Estado de Nuevo León confirmó el reporte y precisó que el hallazgo ocurrió en la madrugada de ese sábado, el mismo día en que se viralizó el reparto de tablas. Al momento de la llegada de las autoridades, el ejemplar ya se había retirado del domicilio. Las autoridades recomendaron al propietario “cerrar bien los accesos de su vivienda y evitar dejar atrayentes”.
Parques y Vida Silvestre negó haber autorizado el método
La dependencia estatal aclaró, en un comunicado fechado el 26 de septiembre, que “en ningún momento autorizó, recomendó ni promovió entre los vecinos el uso de tablas con clavos como método para ahuyentar osos”. El texto reconoció la preocupación de las familias, pero insistió en que la atención de estos casos requiere acompañamiento técnico.
Personal de Parques y Vida Silvestre realizará una visita técnica en Olinalá para verificar las condiciones reportadas, documentar la presencia de las tablas y orientar a los residentes sobre medidas preventivas.
El organismo también convocó a representantes de Olinalá, Palmillas y otras colonias con reportes de avistamientos, junto con autoridades municipales, para instalar una mesa de diálogo permanente sobre manejo de residuos y resguardo de alimentos.
San Pedro Garza García ha registrado avistamientos frecuentes de este ejemplar por su cercanía con la montaña, lo que explica la reiteración de los encuentros entre osos y residentes en la zona.
Organizaciones advirtieron sobre hemorragias e infecciones en los osos
Prodefensa Animal A.C. (Prodan) explicó que si un oso pisa una superficie con puntas metálicas puede sufrir perforaciones en las almohadillas de las patas, hemorragias, infecciones y lesiones musculares que en casos graves impiden al animal desplazarse, alimentarse o cuidar a sus crías. “Los vecinos de Olinalá, en San Pedro Garza García, no están solos frente a la presencia de osos, pero la respuesta no puede ser la crueldad”, sostuvo la organización.
La agrupación Mundo Patitas A.C. dirigió un mensaje al gobernador Samuel García y a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para denunciar la entrega de los dispositivos.
Prodan recordó que el oso negro está clasificado en peligro de extinción por la NOM-059-SEMARNAT-2010 y que el artículo 420 del Código Penal Federal contempla sanciones de uno a nueve años de prisión por conductas que dañen a especies protegidas.
La Ley General de Vida Silvestre prohíbe dañar a la fauna con trampas, venenos, redes y armas automáticas o de ráfaga; en el caso de los osos, incumplir esta disposición constituye delito federal. La misma ley establece que, si un ejemplar ingresa a un domicilio, debe reportarse a Profepa o a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para activar un protocolo de captura con trampas de caja no letales y su reubicación posterior.
El conflicto coincidió con la temporada de hiperfagia, periodo en el que los osos aumentan su ingesta de alimento para prepararse para el invierno, lo que favorece los encuentros con residentes en zonas habitacionales.
El conflicto coincidió con la temporada de hiperfagia, periodo en el que los osos aumentan su ingesta de alimento para prepararse para el invierno, lo que favorece los encuentros con residentes en zonas habitacionales.
Información de Infobae
Publicado por Iris Camila Beltran




