Sus fachadas no cumplían solo una función decorativa sino que aludían a la eternidad y al poder cíclico
Una estructura hallada durante la construcción del tren, y que ha sido estudiada por meses debido a su importancia histórica, será resguardada y protegida por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México como parte del Proyecto de Salvamento Arqueológico Tren Maya en colaboración con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Tras varios meses de investigación, arqueólogos determinaron la relevancia histórica y patrimonial del sitio al determinar que se trata de una residencia de élite maya, de uso exclusivo para altos mandos, tal como señala un comunicado del INAH.
El sitio se encuentra cerca poblado de Xpujil, y de la estación del tren que lleva el mismo nombre, en el estado de Campeche.
El arqueólogo Aldo Germán Dena Castro realizó un estudio comparativo sobre la dispersión y transición de estos atributos arquitectónicos en la región Río Bec, además de analizar la distribución espacial de conjuntos triádicos donde posiblemente existieron edificios de características semejantes.
“Los mascarones de K’awiil y el glifo Pop no eran simples adornos: expresaban la autoridad de quienes habitaron esta residencia maya. El estudio de sus símbolos nos permite leer una parte de la historia de Xpujil que permanecía en sus muros. Por eso, preservar la estructura en su sitio y continuar su investigación es una responsabilidad pública con la memoria de Campeche”, señaló la secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza.
El análisis iconográfico de los elementos de caliza tallada sostiene que sus fachadas no cumplían solo una función decorativa: aludían a la eternidad y al poder cíclico, rasgos que sitúan al edificio en un rango superior, ligado a la residencia de la clase gobernante.
Dena Castro fechó su construcción entre 600 y 900 d.C., durante el Clásico Tardío-Terminal, etapa de expansión de asentamientos como Xpujil, Becán y Chicanná, con los que comparte rasgos de las tradiciones arquitectónicas Río Bec y Chenes.
La fachada principal mira al sur y cuenta con dos accesos a las crujías. El occidental reproduce de forma esquemática un antiguo templo maya, mientras que el oriental corresponde a una portada zoomorfa parcial.
En este último sector aparecen tres mascarones del dios maya K’awiil, ordenados en cascada. La presencia de esta divinidad protectora de la clase gobernante apunta a que los constructores del recinto quizá la consideraban su figura tutelar.
Entre los atributos asociados al numen figuran una orejera cuadrangular de esquinas redondeadas, con incisiones de motivos fitomorfos; una vírgula facial que podría representar flamas, y dos apéndices alargados identificados como partes de una nariguera de hueso.
Sobre cada rostro hay una banda celeste con glifos que ubica a K’awiil en un plano cosmogónico superior. El ornamento, vinculado con Venus, relaciona el inmueble con ciclos astronómicos, la guerra y el renacimiento dentro de la cosmogonía de las élites regionales.
El conjunto remata en una cornisa salediza decorada con un motivo de estera o petate, el glifo Pop, emblema del poder dinástico y de los tronos reales, “el cual confirma que fue ocupado por la nobleza o la élite gobernante”.
La ornamentación muestra que el recinto funcionó como espacio de influencia política y religiosa durante el Clásico Terminal, desde donde las élites difundían su ideología y vinculaban el plano terrenal con el divino.
Qué es la región Río Bec
La región Río Bec es una zona arqueológica maya ubicada en el sur de Campeche, sobre todo en el actual municipio de Calakmul, cerca de Quintana Roo. El nombre se usa para referirse tanto a una región con varios asentamientos prehispánicos como a un estilo arquitectónico propio del periodo Clásico maya.
Su rasgo más conocido son los edificios de piedra con torres altas, escalinatas muy inclinadas o simbólicas, fachadas decoradas y portadas zoomorfas. En varios casos, las torres y escaleras no tenían una función práctica: eran elementos monumentales para representar poder y prestigio.
Entre los sitios vinculados con esta región están Becán, Xpuhil, Chicanná, Hormiguero y el propio Río Bec. Becán destaca porque está rodeado por un foso; Hormiguero y Chicanná conservan ejemplos notorios de las fachadas características del estilo.
Las investigaciones plantean que Río Bec tuvo una organización distinta de otras grandes ciudades mayas: abundan conjuntos que habrían funcionado como residencias de élites locales, más que enormes complejos de templos piramidales. Su mayor desarrollo ocurrió aproximadamente entre los años 600 y 900 d.C.
Información de Infobae
Publicado por Iris Camila Beltran




