Con relación a los hechos violentos de Torreón, el Párroco advirtió que cada persona responderá algún día por sus actos y por los frutos de su vida; pidió a niños y jóvenes entender desde temprana edad que hacer el bien es una decisión personal
Por Wendy Riojas
LA PRENSA
En su sermón de este domingo, el Padre Néstor Martínez llamó a reflexionar sobre los abusos de poder y la responsabilidad de hacer el bien.
Durante la homilía del domingo, el Sacerdote advirtió sobre el riesgo de que las personas se “endiosen” con el poder, el dinero, la autoridad, los cargos o las posiciones que ocupan, al considerar que cuando se pierde de vista a Dios se puede llegar a actuar únicamente en beneficio propio y en perjuicio de los demás.
“Hablamos de Torreón, porque no hay esa claridad de que hemos venido a este mundo para hacer el bien. ¿Cómo es posible que en mi mente haya ideas torcidas? ¿Cómo es posible que llegue a causarle daño a otras personas?”, cuestionó.
Al reflexionar sobre la parábola de los viñadores, señaló que el ser humano debe entender que no es dueño absoluto de lo que tiene, sino un administrador de aquello que Dios ha puesto en sus manos.
Explicó que cuando una persona comienza a considerarse dueña del poder, la autoridad, el dinero o una posición, puede terminar justificando acciones incorrectas para defender sus intereses, incluso mediante la manipulación, el engaño o el abuso de los demás.
“Nos endiosamos con el poder, nos endiosamos con la autoridad, con el dinero, con un puesto, con un cargo, con una encomienda. Y volvemos el poder, el dinero, la autoridad, los cargos en nuestro Dios”, expresó.
El sacerdote lamentó que existan personas que, en lugar de buscar el bien común, actúen pensando únicamente en sí mismas y lleguen a pisotear, engañar o abusar de los demás para obtener algún beneficio.
En ese contexto, consideró lamentables los hechos ocurridos en Torreón y llamó a no perder de vista que toda persona tiene la responsabilidad de contribuir a generar el bien en la sociedad.
“Actuemos como lo que somos, personas de bien, hijos de un Dios amoroso, bueno, y que nos deja claro lo que tenemos que hacer”, exhortó.
También pidió a los niños y jóvenes presentes aprender desde temprana edad que hacer el bien debe ser una decisión personal y no una obligación impuesta.
“Hay que hacer el bien en todo momento. Hay que buscar hacer las cosas bien. Hemos venido a este mundo para hacer el bien, no para hacer el mal”, afirmó.
El Padre Néstor Martínez destacó que cada persona deberá responder algún día por sus actos y por los frutos que haya producido durante su vida, por lo que llamó a actuar con responsabilidad, incluso cuando hacerlo implique esfuerzo, cansancio o sacrificio.
“Llegará el momento en el que el dueño de esa viña, el dueño de mi vida, me pedirá cuentas. ¿Y qué cuentas le voy a dar?”, planteó.
Finalmente, llamó a rechazar cualquier pensamiento o conducta que pueda conducir al daño de otras personas y a asumir la responsabilidad de ser constructores de una sociedad basada en el bien.
“Yo he venido aquí para hacer el bien”, pidió asumir como convicción, al señalar que el camino está claro: escuchar a Dios, hacer lo que corresponde y actuar de buena voluntad.
Publicado por Rocío Ledezma




