La investigación sobre el robo de pinturas rupestres para traficarlas a EU, revela daños, técnicas utilizadas, valor cultural de los sitios y labores de recuperación realizadas


Por: Kary Nava
La Prensa

CUATRO CIÉNEGAS COAHUILA. – El saqueo de las cuevas con pintura rupestre de Cuatro Ciénegas no habría sido un acto improvisado. De acuerdo con el Arqueólogo Yuri De la Rosa Gutiérrez, la extracción de fragmentos ocurrida en enero de 2025 habría sido realizada por personas con conocimientos especializados, quienes utilizaron herramientas, sierras y taladros para desprender piezas de los paneles y trasladarlas posteriormente hacia Monclova o la frontera con Estados Unidos, donde serían entregadas a un comprador. Mientras las autoridades judiciales avanzan en la investigación, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) trabaja en la recuperación de los daños ocasionados en Cueva Pinta II y Cueva Pinta VI.

Los responsables ingresaron a los dos abrigos rocosos y utilizaron herramientas mecánicas con batería para cortar directamente la roca y extraer fragmentos completos con pintura rupestre. Entre las representaciones afectadas se encuentran una impresión de mano, figuras antropomorfas y la representación de un chamán. Las vibraciones provocadas por las herramientas ocasionaron fracturas y desprendimientos, dejando numerosos fragmentos sobre el suelo. La primera afectación fue reportada el 4 de enero de 2025 y una inspección posterior confirmó que el ataque había ocurrido en dos sitios de la misma unidad arqueológica.

Más allá del daño material, el saqueo afectó representaciones que permiten conocer la identidad y cosmovisión de los antiguos grupos de cazadores-recolectores que habitaron la región. De la Rosa explicó que el llamado estilo Cuatro Ciénegas presenta características propias, diferentes a las manifestaciones rupestres de otras regiones de Coahuila, como La Laguna, Saltillo o la zona fronteriza. En Cueva Pinta II se han documentado más de 380 figuras superpuestas, elaboradas a lo largo de miles de años, relacionadas con temas como seres humanos, astros, flora, fauna y agua.

Las cuevas se encuentran en la Sierra de Australia, donde existen diversos vestigios de antiguos asentamientos humanos. En la zona se han localizado morteros para preparar alimentos y pigmentos, así como restos de campamentos, herramientas y puntas de proyectil. Las pinturas de Cueva Pinta corresponden a diferentes momentos, algunas con una antigüedad estimada de entre 5 mil y 500 años antes del presente. Para los especialistas, estos sitios constituyen una fuente fundamental para reconstruir la movilidad, las actividades y la cosmovisión de los antiguos habitantes del desierto.

Tras el saqueo, especialistas de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH trabajaron durante tres meses en la recuperación. Los fragmentos fueron recolectados de manera sistemática, documentados y trasladados al Museo Regional de La Laguna, donde inició su proceso de restauración. También se realizaron estudios de pigmentos, tonalidades, consistencia y características de la roca, además de labores de limpieza que permitieron descubrir algunas figuras que permanecían ocultas bajo suciedad y restos de antiguas fogatas.

Sin embargo, uno de los fragmentos más representativos, correspondiente a una mano que fue arrancada del panel, no será colocado nuevamente en su sitio. La decisión busca evitar una reconstrucción que pudiera alterar o falsificar la evidencia arqueológica. De esta manera, la ausencia de la pieza permanecerá visible como testimonio del saqueo ocurrido en enero de 2025 y del daño ocasionado a un patrimonio que conserva parte de la memoria de los antiguos habitantes de Cuatro Ciénegas, mientras continúa pendiente la respuesta de las autoridades para determinar responsabilidades.

Publicado por Ricardo Salazar