Granaderos lanzan gases, agua y piedras contra manifestantes que se congregaron frente a Casa Jalisco; autoridad reporta 39 detenidos, familias dicen que son 51

Guadalajara.— El temor era que la manifestación convocada este domingo para protestar contra el agua contaminada que se distribuye en la zona metropolitana de Guadalajara, Jalisco, podría terminar en represión, y así fue.

Las señales fueron varias la semana previa: al menos dos protestas vecinales espontáneas disipadas con antimotines, un encuentro amargo del gobernador Pablo Lemus con estudiantes del Iteso que lo increparon y lo sacaron a gritos de la universidad y los rumores en redes sociales que buscaban convencer de que la marcha era manipulada por tal o cual partido político.

Anoche, el gobierno de Jalisco publicó un video en el que Roberto Alarcón, coordinador general de Seguridad del estado, y Juan Pablo Hernández, secretario de Seguridad, indicaron que la violencia fue ocasionada por 400 personas de un grupo de choque que agredieron a los policías “con palos, piedras, petardos con metralla”, agregó que la policía reaccionó “de manera oportuna para garantizar la seguridad de los asistentes”.

Según cifras oficiales, hubo 28 policías heridos, dos de ellos graves; 31 civiles “que recibieron atención” y 39 detenidos “que fueron puestos a disposición de fiscalía”.

Sin embargo, familiares contaban más de 51 detenidos.

Fue quizá la marcha más numerosa convocada por la sociedad en años recientes. La primera cifra oficial señalaba una asistencia de 4 mil 500 personas, después subieron a 10 mil. Sin embargo. las imágenes sugieren que fueron decenas de miles los que abarrotaron los casi 2 kilómetros que hay entre La Minerva y Casa Jalisco.

Desde las 11:00 horas, miles de personas comenzaron a concentrarse en la emblemática glorieta, 15 minutos después los contingentes comenzaron a marchar por los carriles laterales del lado oriente de la avenida López Mateos: niños, adultos mayores, muchos jóvenes, mujeres, hombres, personas trans, punks, hipsters, obreros, campesinos, comerciantes, antisionistas, artistas, animalistas —porque las mascotas también beben agua—, estudiantes, profesores (…) un caudal de personas que representan la diversidad de una ciudad enojada porque desde hace meses reciben agua turbia y pestilente al momento de abrir el grifo.

Desde que la convocatoria corrió por redes sociales se incluyeron algunas medidas de autoprotección para tener en cuenta en caso de una situación complicada, pero a la hora de marchar, la descarga de la furia en los gritos de consignas, la pega de carteles, las pintas y la música parecían haber conjurado la posibilidad de la violencia.

Una hora más tarde, cuando los primeros contingentes llegaron a Casa Jalisco, rodeada con vallas y pocos policías, algunos manifestantes lograron romper el cerco —provocadores, tal vez— y la situación se tornó tensa cuando decenas de antimotines y policías sin equipo se pararon frente a quienes los confrontaban e insultaban sin nada de por medio.

En ese momento algunos de los manifestantes se replegaron, condenaron la violencia, se sentaron en la calle para evitar la represión, pero el chispazo llegó en forma de empujones y globos con agua sucia que cayeron sobre los uniformados; los policías comenzaron a abrir pequeños resquicios en el muro que formaban para jalar hacia adentro a algunos manifestantes de la primera línea y arrastrarlos al interior de Casa Jalisco.

Alguien lanzó la primera piedra y pronto hubo chorros de agua, gases lacrimógeno y también piedras para tratar de disolver la manifestación; a varias cuadras de distancia la gente que no había llegado comenzó a enterarse de lo ocurrido y algunos decidieron replegarse a La Minerva, otros decidieron continuar hacia el sitio del conflicto, pero pocos se fueron.

Tras más de tres horas de mojar, gasear y apedrear a quienes los confrontaban, los policías dispersaron la manifestación en Casa Jalisco y comenzaron las detenciones arbitrarias que empiezan a documentarse en redes sociales.

Quienes se replegaron a La Minerva habían tomado ya la decisión de marchar hacia Palacio de Gobierno, en el centro tapatío, donde un nutrido contingente mantuvo la protesta pacíficamente hasta la tarde.

Piden liberar a detenidos

La Universidad de Guadalajara emitió un comunicado en el que indicó que tres de sus alumnos están detenidos, pidió esclarecer los hechos, que se garantice su integridad y se les libere. El Iteso también se pronunció y expresó su preocupación por los detenidos, y exhortó al gobierno a la prudencia y al diálogo.

Morena publicó un comunicado en el que se pronunció por la liberación de los detenidos y señaló que su protesta es un reclamo legítimo.

Publicado por Iris Camila Beltran