CRÓNICAS UNIVERSITARIAS UTPARRAS
Para el alumno del cuarto cuatrimestre de Entornos Virtuales, tener un empleo seglar le permite adquirir experiencia real, generar ingresos propios y apoyar a su familia
Por: Cristian Alexis Segueda Luna
LA PRENSA
Mi nombre es Cristian Alexis Segueda Luna y actualmente curso el cuarto cuatrimestre de la carrera de Entornos Virtuales y Negocios Digitales en la Universidad Tecnológica de Parras. Además de estudiar, trabajo en la Papelería La Ideal de Parras, una oportunidad que llegó a mi vida y que se relaciona con mi área de formación.
Desde siempre me ha gustado trabajar para tener mi propio dinero, comprar mis cosas sin depender de alguien más y ayudar a mi familia. Creo que cuando uno trabaja para conseguir algo que desea, aprende a valorar el esfuerzo que hay detrás de cada cosa que adquiere. Es una experiencia muy bonita porque sabes lo que te costó conseguirlo y entiendes el valor de ganarte las cosas con el sudor de tu frente.
Para mí, estudiar también es muy importante. Considero que la educación es una base para alcanzar el éxito y cumplir nuestros sueños y metas. Al mismo tiempo, trabajar te abre puertas, porque conoces personas, generas vínculos y adquieres experiencias que pueden ayudarte en el futuro. Por eso decidí combinar ambas actividades: quiero prepararme profesionalmente, pero también aprender desde ahora cómo es el mundo laboral.
Mi día comienza a las cinco de la mañana. Me levanto para planchar mi ropa y preparar mi lonche para ir a la universidad. Después de clases, regreso a casa, preparo mi comida, avanzo un poco con las tareas y vuelvo a planchar mi ropa para irme a trabajar. Me baño y salgo rumbo al trabajo a las cinco de la tarde.
Cuando termina mi jornada laboral, todavía quedan cosas por hacer. Reviso si tengo algún partido de voleibol o fútbol y, si no es así, voy por mi novia a su trabajo. Después regreso a casa para terminar mis tareas, subirlas al aula virtual y finalmente dormir, normalmente entre las doce y la una de la madrugada.
Así es como transcurren muchos de mis días. Aunque intento cumplir con todo, uno de los mayores retos es cuando los horarios de la universidad coinciden con actividades culturales o eventos en los que necesito participar para completar mis horas, pero no puedo asistir porque tengo que trabajar. También es complicado cumplir al cien por ciento con todas las responsabilidades cuando se acumulan las actividades.
Cuando tengo muchas tareas, exámenes o proyectos, trato de relajarme y hacer las cosas poco a poco. Sé que si comienzo a estresarme o frustrarme, no voy a avanzar y mis calificaciones pueden verse afectadas. Por eso intento hacer las actividades lo más pronto posible para evitar que se me junten.
Uno de los momentos más pesados es cuando tenemos proyectos en equipo y no puedo reunirme con mis compañeros por estar trabajando. A veces también es difícil encontrar tiempo para estudiar mi parte del proyecto. Son situaciones que ponen a prueba mi organización y mi capacidad para cumplir con ambas responsabilidades.
Hay ocasiones en las que he pensado que ya no puedo continuar con todo, porque la carga académica y laboral llega a ser muy fuerte. Cuando tengo un momento libre, trato de pensar cómo puedo sobrellevar las dos cosas para seguir adelante. También he tenido que perderme convivios familiares o momentos con mi novia por tener que trabajar. Se siente feo no poder estar ahí, aunque pienso que después la vida te lo recompensa con cosas mejores.
Algo que muchas personas no ven es que, después de trabajar, no necesariamente tienes mucho tiempo libre. En realidad, hay días en los que ni siquiera tienes tiempo para ti mismo, porque todavía debes cumplir con tareas y otras responsabilidades. Creo que eso también se refleja en el comportamiento de las personas, porque no siempre es fácil llevar tantas cosas al mismo tiempo.
A pesar de las dificultades, he aprendido que, si sabes organizar tus tiempos y tus actividades, puedes lograr muchas cosas. Algunos días requieren más esfuerzo que otros, pero echándole ganas y poniendo empeño es posible seguir avanzando.
Cuando estoy cansado, lo que me motiva a continuar son las cosas que he logrado comprar con mi propio dinero y los sueños que todavía quiero cumplir. También me motiva revisar mi Kardex de los parciales. Ver mis calificaciones y compartirlas con personas importantes para mí, que me felicitan por mis resultados, hace que cada segundo de esfuerzo valga la pena.
En este proceso, mi novia ha sido una de las personas más importantes para mí. Ella me ha alentado y dado ánimos para seguir adelante día con día. También me ha enseñado que puedo continuar incluso cuando tengo demasiadas responsabilidades. Contar con alguien que te apoya y te recuerda que puedes seguir hace una diferencia importante en los momentos complicados.
Estudiar y trabajar al mismo tiempo también me ha permitido desarrollar habilidades que considero valiosas para mi futuro. He aprendido a socializar más y a tener mayor confianza en mí mismo, porque en el mundo laboral la interacción con otras personas es muy importante.
Además, he podido aplicar en mi trabajo algunas herramientas de diseño gráfico que aprendo en la universidad. Esto me facilita muchas actividades en la papelería y me permite comprobar que lo que vemos en clase puede tener una utilidad real fuera de las aulas.
Siento que combinar la escuela y el trabajo le da un giro de 360 grados a tu manera de ver la vida. Antes no veía las cosas de la misma forma, pero ahora comprendo mejor el valor del tiempo, el dinero y las responsabilidades. También tengo una perspectiva diferente sobre lo que significa prepararme profesionalmente, porque no solamente escucho a mis profesores hablar sobre el mundo laboral: ya estoy viviendo parte de esa experiencia.
He descubierto que me estoy convirtiendo en una persona que realmente quiere salir adelante y que no quiere quedarse con la duda de cómo funcionan las cosas. Si tengo alguna inquietud o quiero aprender algo nuevo, trato de investigar y descubrir cómo se hace, porque considero que nunca está de más aprender un poquito más.
Cuando termine mi carrera, quiero desempeñarme profesionalmente y aplicar todo lo que he aprendido durante mi formación universitaria. Dentro de cinco años me imagino continuando mis estudios, quizá con alguna especialidad u otra rama de mi carrera que me permita conocer nuevas áreas y desenvolverme mejor en mi trabajo.
Me gustaría que mi familia, mis compañeros y mis profesores comprendieran un poco más a quienes estudiamos y trabajamos al mismo tiempo. Muchas veces somos personas que buscamos salir adelante y adquirir experiencias que nos ayuden a construir nuestro futuro, aunque eso implique tener que organizarnos de una manera diferente y enfrentar dificultades que no siempre se ven.
A quienes están pensando en trabajar mientras estudian, les diría que lo intenten y que le echen muchas ganas. Es una oportunidad para vivir experiencias nuevas y llegar a un futuro empleo con conocimientos y aprendizajes que pueden darles más confianza al desenvolverse en el ámbito laboral.
Si pudiera hablar con el Cristian que apenas comenzaba esta etapa, le diría que gracias a su valentía, esfuerzo y empeño está logrando poco a poco aquellas cosas con las que algún día soñó.
Para mí, la palabra que describe esta experiencia es superación, porque combinar la escuela y el trabajo representa un crecimiento personal muy grande. Es atreverse a entrar en un ámbito laboral mientras continúas preparándote académicamente y aprender a sobrellevar las dos responsabilidades.
Seguir estudiando, incluso cuando el camino se vuelve difícil, significa que estoy creciendo como persona y como estudiante. Poco a poco he aprendido a desarrollar nuevas habilidades y a trabajar en mí mismo para salir adelante. Al final, todo este esfuerzo tiene un propósito: construir un futuro en el que pueda cumplir mis metas y ayudar aún más a mi familia.
“Los sueños se cumplen poco a poco, con esfuerzo y dedicación. Lo importante es no rendirse y seguir avanzando hacia lo que queremos lograr.”
Publicado por Rocío Ledezma




