Las menciones a México entre los candidatos republicanos cayeron drásticamente de un total de 241 en 2024 a solo 51 en 2026
Menciones a México en campañas republicanas caen 79% rumbo a elecciones legislativas de EU
La cooperación en migración y seguridad, y la guerra en Irán, desplazó al País como principal blanco del Partido Republicano en EU.
José Díaz Briseño / Corresponsal
WASHINGTON.- El Partido Republicano suavizó este año las menciones a México en sus campañas rumbo a la elección del 3 de noviembre —en la que el Presidente Donald Trump se juega el control del Capitolio— colocando la mayor atención de su política exterior en la guerra lanzada contra Irán.
De acuerdo con un análisis de documentos de campaña recopilados por el Proyecto para la Presidencia Estadounidense de la Universidad de California en Santa Bárbara, las menciones a México entre los candidatos republicanos cayeron drásticamente de un total de 241 en 2024 a solo 51 en 2026.
Pero aunque el lugar de Irán en las campañas republicanas se dispara, la colaboración del Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum para lograr que los cruces irregulares de migrantes en la frontera se ubiquen a niveles no vistos desde la década de 1960 explica parte de la caída en las menciones a México.
«Trump hizo campaña (en 2024) bajo el lema de arreglar la llamada frontera abierta (con México). Ahora, sin embargo, habla de lo eficaz que ha sido su gestión», dice a Grupo REFORMA Andrew Rudman, investigador asociado del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS) en Washington.
«Por lo tanto, resulta difícil (para Trump) sostener, por un lado, que ha logrado cerrar la frontera y, por otro, que México sigue representando una amenaza o que sigue permitiendo que la gente entre al País», agrega Rudman, uno de los principales observadores de temas mexicanos en la capital estadounidense.
Desde al menos 2015, cuando Trump iniciara su primera campaña presidencial, México había sido el país con más menciones en los discursos y anuncios de campaña del Partido Republicano, en las que se presionaba al País no sólo en el rubro migratorio sino también en temas comerciales y antidrogas.
En el actual ciclo electoral, rumbo a la elección del próximo martes 3 de noviembre, sin embargo, México aparece en un lejano cuarto lugar entre los países más mencionados en los documentos de las campañas republicanas, muy por detrás de Irán con 124 menciones, China con 86 y Rusia con 68.
«(Sheinbaum) es una mujer muy agradable, una mujer hermosa. Tiene una voz hermosa», dijo Trump el 6 de octubre en el puerto de Baltimore, en una frase que se volvió recurrente en la campaña.
Si bien las críticas del Presidente estadounidense a México no han desaparecido del todo, la política de apaciguamiento de Sheinbaum para lidiar con las peticiones de su homólogo estadounidense desde su segunda elección a la Casa Blanca en noviembre de 2024 parecieran haber tenido un efecto en evitar la furia de Trump.
Tras la toma de posesión del republicano en enero de 2025, Sheinbaum no sólo ordenó el envío de 10 mil tropas mexicanas a la frontera para ayudar al control migratorio y fronterizo sino que además accedió por primera vez en la historia a recibir en territorio mexicano a migrantes de terceros países deportados por Estados Unidos.
Pero la política de apaciguamiento hacia Trump no se limitó al tema migratorio: en un hecho sin precedente, México trasladó entre 2025 y 2026 a más de 90 presuntos capos del narcotráfico a custodia estadounidense arguyendo razones de seguridad nacional y por fuera del tratado de extradición bilateral.
«Sheinbaum ha colaborado con Estados Unidos en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico, pero se ha opuesto a las acciones militares unilaterales por parte de EU», dijo en septiembre el Servicio de Investigación del Capitolio (CRS, en inglés) subrayando sin embargo los límites a la cooperación.
Incluso en el área comercial, y a diferencia del Canadá y China, el Gobierno mexicano evitó lanzar represalias contra los aranceles punitivos impulsados por Trump, particularmente aquellos esgrimidos bajo razones de seguridad nacional, en contra del acero, el aluminio, los autos y otros productos mexicanos.
«Siempre me he preguntado si no llegará un momento en el que Claudia diga: ‘¡Basta! Ya he hecho todo lo que podía; no me queda nada más que dar’. Pero no parece haber llegado aún a ese punto, aunque siempre he creído que existen ciertas líneas rojas que ella no cruzaría», dice el investigador Rudman.
Publicado por Rocío Ledezma




