
Carolina Salomón
Mediante una audiencia celebrada el pasado lunes, un juez dictó una orden de restricción a Eduardo García San Miguel para evitar que se acercara a su ex esposa Elvia Peña, sin embargo, ella señaló que él viola esta medida, pues la sigue acosando y le envía a hombres para que la sigan a bordo de vehículos, entre ellos a sus trabajadores, quienes merodean los alrededores de su restaurante cuando ella se encuentra ahí.
“Ya me están empezando a seguir y yo tengo mucho miedo, siento mucho acoso, porque las empleadas pasan por el negocio por delante y atrás y voltean y voltean como que están vigilándome haber movimientos estoy haciendo”, dijo.
Manifestó que a raíz de ello tuvo que instalar cámaras de seguridad, en ocasiones se esconde, manda mensajes o hace llamadas a sus hijos cuando se siente en peligro y ahora ya no sale de su casa como de su negocio tranquila porque la persiguen sujetos desconocidos.
“Si le está valiendo esta medida que hay detrás de todo esto, hace 15 días un carro me siguió hasta mi casa, pero yo no me bajé y le hable por teléfono a mi hijo y le dije estate al pendiente porque voy llegando a mi casa y me vienen siguiendo y pues me paré y esperé a que pasara el carro, eran dos hombres y se quedaron viendo hacia mí y se fueron”, recordó.
Señaló que tiene evidencias donde su ex esposo pasa por donde está ella se encuentra, cuando la autoridad le dijo que tenía que mantenerse lejos.
“Me di cuenta que el no obedece la restricción y ahora me está dando más miedo, eso quiere decir que hay algo más a fondo”, declaró.
DENUNCIA AL CJEM Y SU MINISTERIO PÚBLICO
Ayer, Elvia formalizó una denuncia en la Fiscalía General del Estado en contra del Centro de Justicia y Empoderamiento para la Mujer (CJEM) localizado en Frontera como hacía la Ministerio Público María Eugenia tras haber recibido amenazas y no darle seguimiento a su caso desde hace 3 años.
“Necesito la protección que no se me ha seguido, van a pasar eso a Saltillo para que se le dé el proceso más rápido a mi caso, la denuncia fue contra el Centro de Justicia y Empoderamiento para la Mujer en el cual a mí me amenazaron de encerrarme y no se me ha dado el seguimiento a mi caso y la protección que necesito”, destacó.
María Eugenia, así se llama la trabajadora que en el 2018 atendió su caso en el CJEM debido a que fue golpeada brutalmente por quien en ese entonces era su esposo.
Presuntamente él le había pagado 40 mil pesos para que diera carpetazo al caso, el cual hasta este 2021 se le dio continuidad al otorgarle una protección para evitar que su agresor se le acerque.
“Yo tengo mucho miedo de acercarme al Centro de Justicia para la Mujer para hacer valer mis derechos, quiero que me hagan caso por favor porque tengo miedo, mucho miedo, por el simple hecho de que la juez le dictó una orden de restricción y él no la acate yo tengo que esconderme”, comentó.