Colima, la entidad menos poblada del País, es uno de los estados más violentos por el número de homicidios, la alta incidencia de delitos como extorsión y plagio, y el creciente dominio de organizaciones como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que realizó entre domingo y lunes bloqueos carreteros en respuesta al arresto de uno de sus líderes.
En la entidad, gobernada desde noviembre pasado por la morenista Indira Vizcaíno, han sido desplegados más de 7 mil efectivos militares y estatales, cuya labor no ha podido frenar la violencia.
Colima está en segundo lugar de víctimas de homicidio por cada 100 mil habitantes durante enero, con 6.18 asesinatos, sólo por debajo de Zacatecas, que tiene 7.76.
De enero a la fecha, se han registrado al menos 101 asesinatos, 28 de ellos durante la primera quincena de marzo, de acuerdo con el registro diario que publica la Federación.
Apenas entre la noche del domingo y madrugada de ayer, carreteras de Colima capital y el municipio de Cuauhtémoc fueron bloqueadas con vehículos de carga pesada incendiados en una respuesta del crimen a la detención en Jalisco de Miguel Aldrín Jarquín Jarquín, alias «El Chaparrito», líder del CJNG en esa región del Pacífico.
Horas después que la Guardia Nacional (GN) había presumido el despliegue de 500 elementos más, conductores de vehículos y unidades de carga reportaron la quema de al menos cuatro transportes en una carretera de Cuauhtémoc, en la vía Colima-Guadalajara y en el libramiento Ejército Mexicano, en Colima capital.
La Gobernadora Vizcaíno sólo emitió un comunicado en el que informó sobre su participación ayer en la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz, sin referirse a los bloqueos que la GN reportó como «accidentes».
En noviembre pasado, la Federación implementó el Play de Apoyo Colima, que contempló el envío de 700 elementos de seguridad, a los que se sumaron 200 efectivos el 25 de enero, 519 más el 12 de febrero, en la «Fuerza de Tarea Regional», y 950 soldados enviados el 24 de febrero, en la «Fuerza de Tarea Conjunta México».
Las fuerzas de apoyo se sumaron a los elementos federales, estatales y municipales que ya estaban desplegados en la entidad.
En febrero, luego que pobladores se autoimpusieron encierro, escuelas cancelaron clases presenciales y comercios recortaron sus horarios por constantes balaceras y crímenes en la capital y Villa de Álvarez, el Gobierno federal decidió arropar a Vizcaíno con mesas de trabajo y hasta con la presencia del Presidente Andrés Manuel López Obrador.
El 25 de ese mes, el Mandatario consideró que el recrudecimiento de la violencia podía explicarse por la ruptura de pactos entre grupos criminales, que previamente en reportes de inteligencia se adjudicaban a «Los Mezcales», una célula que se apartó del CJNG.