Cada día, peatones y ciclistas claman por seguridad vial en la Ciudad de México, mientras reportan ciclovías en mal estado o invadidas, agresiones por parte de conductores, así como desatención por parte de autoridades y policías al pedir ayuda, señalaron expertos y activistas.
Especialistas indicaron que las nuevas medidas anunciadas que dan facilidades a infractores vehiculares podrían agravar esos casos.
Juan Manuel, habitante de la Alcaldía Miguel Hidalgo, utiliza a diario transporte público o bicicleta para trasladarse de su casa al trabajo y aseguró que encuentra faltas al Reglamento de Tránsito por lo menos una vez al día.
«Van como tres veces en menos de un año que me intentan atropellar porque les pido que se quiten de la ciclovía, porque les reclamo por pasarse altos o por no quitarme para dejar que pasen rápido», detalló.
Contó que cuando ha pedido ayuda a policías de Tránsito se limitan a decir que no observaron la infracción y que no pueden intervenir e incluso, acusó, también patrullas invaden ciclovías.
«En cualquier parte del mundo, cualquier infractor tiene consecuencia inmediata, aquí estamos aceptando y estamos promoviendo la reincidencia», indicó el activista de Peatón del Sur.
«Si tenemos vías de altas velocidades, que permiten alcanzar 80 kilómetros por hora, si seguimos siendo indiferentes a las sanciones más básicas, como puede ser un auto sobre una banqueta o sobre un cruce de peatones, van escalando estas acciones, hay estudios definidos que señalan que, si dejas delitos menores, empiezan a suceder mayores».
Erika Salas, habitante de la Alcaldía Benito Juárez, señaló que se siente desprotegida al andar en bicicleta o caminando, pues en ambas situaciones ha sufrido agresiones.
Al circular sobre División del Norte un taxista le gritó que estorbaba, que las calles no son para bicis.
«En otra ocasión también iba caminando y se puso el rojo para los coches, pasé y un coche se pasó también, me regresé a decirle al conductor que no podía pasar y me aventó una botella de plástico y se fue riendo», contó.
Francisco de Anda y Areli Carreón, expertos en seguridad vial, coincidieron en que relajar las sanciones contra infractores envía un mensaje equivocado y desincentiva a cumplir la ley.
«Estamos en la puerta de que el problema no sólo no mejore, encima puede tener el efecto de incentivar conductas no adecuadas, mayor inobservancia de la regla, mayor violación al reglamento y consecuencias fatales», enfatizó Carreón.
Usuarios de transporte público, como Hortensia Ramos, quien viaja a diario a la Alcaldía Tláhuac, señaló que padecen por la forma en la que conductores del transporte público aceleran para ganar el pasaje a otros.