El intenso sol que cae a plomo en esta capital poblana hizo mella en soldados y conscriptos que cumplen con su Servicio Militar.
Una decena de mujeres y hombres prácticamente se desvaneció durante la ceremonia conmemorativa del 160 Aniversario de la Batalla de Puebla.
Mientras pronunciaban sus discursos el Presidente Andrés Manuel López Obrador y el Gobernador Miguel Barbosa, algunos conscriptos, hombres y mujeres, presentaron mareos, deshidratación y desmayos.
Con la ceremonia en marcha, unos siete elementos fueron apartados de la formación y colocados en el piso para ser revisados por médicos y algunos de sus mandos.
Posteriormente, fueron sacados del lugar con la ayuda de sillas de ruedas o de algunos soldados.
Un militar, formado justo frente al palco presidencial, también se desmayó.
Tras la caída, le fue colocado un collarín y, posteriormente, fue sacado del lugar en silla de ruedas.
López Obrador encabezó este jueves la ceremonia por el 160 aniversario de la Batalla de Puebla, en la que México venció al Ejército francés.
Tras dos años de pandemia por Covid-19, este día se reanudó el desfile de contingentes militares, civiles y escolares.
Sin embargo, no se realizó la tradicional representación de la batalla, debido a que la ceremonia se acortó, ya que el Presidente debe trasladarse al aeropuerto para iniciar su gira de 4 días por Centroamérica y Cuba.
El tabasqueño estuvo acompañado por el Gobernador de Puebla, integrantes del Gabinete federal y los presidentes de los poderes Legislativo y Judicial.
Para realizar la ceremonia y el desfile, elementos de la Policía estatal realizaron decenas de cierres con vallas metálicas y cortes a la circulación en esta capital.
Sobre la avenida Ignacio Zaragoza se instalaron tres tribunas techadas, con gradas, para los invitados a la conmemoración.
En contraste, cientos de elementos del Ejército Mexicano y representantes de los medios de comunicación fueron colocados a nivel de piso y directamente bajo el sol.