Miles de ciudadanos recorren la plaza principal de Monclova a diario, y pocos ponen atención a los locales comerciales que actualmente se encuentran instalados a los alrededores, edificios que al paso de los años serán distintos, como ocurrió en el pasado.
Uno de los lugares que han desaparecido pero que aún es recordado al paso de las generaciones, es la afamada tienda de variedades conocida como “La Libanesa” aunque son pocos quienes conocen la historia que envuelve al edificio ubicado en la esquina de la calle Hidalgo con De la Fuente, el cual a pesar de múltiples incendios, ha resurgido de entre las cenizas para dar inicio a un nuevo establecimiento comercial.
Fue a principios del siglo XX cuando en dicha esquina se instaló un negocio en donde se vendía fármacos, conocida como botica además de productos de ferretería la cual llevaba el nombre de Salvador Martínez y Sobrino.
El propietario, Chicre Jalil Mtanous Karam de origen libanes, cambió su apellido a Martínez debido a los ataques sufridos por revolucionarios quienes asesinaban a todo extranjero que se topaban a su paso y junto a su sobrino, Nasip Harb, abrieron las puertas del establecimiento.
Sin embargo, la ferretera fue atacada por los rebeldes quienes le prendieron fuego, logrando escapar los libaneses de lo que parecía ser, una muerte segura.
Fue en los años 50’s cuando Elías Mtanous decidió nuevamente abrir las puertas de una tienda de ropa, calzado y diversas novedades la cual llevo el nombre de La Libanesa.
La ciudad cambiaba al paso de los años y fueron pocos los edificios que se mantuvieron de pie y La Libanesa, sufrió cambios pocos significativos pero una noche del año de 1964, las llamas nuevamente aparecieron y destruyeron todo lo que había en el interior.
En la época se llegó a sospechar de un posible incendio intencional pero nunca fueron claras las causas que provoco el fuego.
Al paso de los años, dicha esquina fue remodelada el varias ocasiones, una sucursal de Banamex se instaló, posteriormente la farmacia San José abrió sus puertas para después convertirse en bodega de la tienda Parisina hasta que actualmente se convirtió en la matriz de dicha cadena de tiendas de telas.
Por su parte, la familia Mtanous y Harb prosperaron al paso de los años y abrieron nuevos negocios, convirtiéndose en una de las familias más acaudaladas y conocidas en Monclova.