ARTEAGA, COAHUILA.- Habitantes del ejido el Poleo continúan buscando justicia por el deceso de doña Blanca, quien falleciera el pasado fin de semana a causa de una intoxicación por aspirar los restos de gas lacrimógeno en el domicilio de su hijo, el cual fue rociado por elementos de la policía municipal.
En esta ocasión los familiares irrumpieron la vialidad de sur a norte en la carretera 57, a la altura de la Universidad Autónoma de Coahuila, exigiendo ser escuchados de nueva cuenta por las autoridades.
El comandante de la policía en Arteaga, Luis Udave, colocó algunos uniformados alrededor de la familia, con la intención de proteger a la decena de menores que los acompañaban a esta manifestación, dialogando con ellos para convencerlos de detener su huelga para evitar algún riesgo para los niños.
Cabe señalar que los familiares buscaban que el alcalde Ramiro Durán García encerrara a los involucrados en este “asesinato”, como le llaman las hijas de doña Blanca, pero versiones de la autoridad indican que los uniformados no tuvieron contacto directo con la mujer, la cual no se encontraba en el domicilio el día de la riña que fue reportada al 911.
La situación en estos momentos está en manos del Ministerio Publico, comentan las autoridades locales, pues la demanda en contra delos uniformados fue presentada por parte de los familiares de Blanca, por lo que solamente resta esperar a que las investigaciones avancen, mientras tanto el alcalde Ramiro Durán García ordenó la suspensión de los elementos municipales.