La Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, dijo opinar diferente a las autoridades eclesiásticas sobre la reforma electoral impulsada por el Presidente, Andrés Manuel López Obrador.
REFORMA publicó que la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) advirtió que la iniciativa presidencial de Reforma Electoral es claramente regresiva y representa un agravio a la vida democrática.
Tras ello, Sheinbaum defendió la propuesta.
Dijo respetar a la Iglesia, pero afirmó que tiene una opinión distinta.
«Por supuesto, que todo nuestro respeto, esa es parte de la democracia y, además, el respeto que debemos tener de las diversas opiniones, nuestra opinión es distinta en este caso», dijo.
En medio de la discusión que busca modificar la Constitución y transformar tanto al Instituto Nacional Electoral como al Tribunal Electoral, los sacerdotes demandaron al Ejecutivo y Legislativo asumir su responsabilidad con la historia y sostener la democracia.
La Jefa de Gobierno evitó pronunciarse sobre los riesgos que advirtió la CEM sobre atentar contra la democracia y afirmó que con ella se ahorraría dinero.
«La propuesta de Reforma Electoral que ha presentado el Presidente de la República, lo que hace es fortalecer la democracia; es hacer más democracia, con menos costo; es generar mayor participación ciudadana sin tanto gasto al erario público.
«No es que desaparezca, sino que se construye un nuevo organismo electoral que tiene muchas capacidades que tiene actualmente el Instituto Nacional Electoral, pero que genera más democracia y que es más representativo», dijo.