Ni la escudería más importante y reconocida a nivel mundial en la Fórmula Uno se salvó de los conflictos políticos en Brasil.
Varias unidades que transportan material de Ferrari fueron bloqueados en su camino por manifestaciones antidemocráticas, en una de las carreteras del interior de Sao Paulo.
Los transportes, que se encontraban dirigiéndose del Aeropuerto de Viracopos al Autódromo de Interlagos, no lograron evitar una de las 271 vialidades brasileñas obstruidas por los partidarios del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, luego de su derrota en el intento de reelección ante Luiz Inácio Lula da Silva.
No fue hasta la intervención de la Policía Militar de Campo que las unidades lograron sobrepasar los bloqueos y llegar a su destino, para seguir poniéndose a punto rumbo al Gran Premio de Brasil que se disputará del 11 al 13 de noviembre.
«Pasaron gracias a una rápida intervención de la Policía Militar y llegaron como estaba previsto a Interlagos» confirmó la confederación Automovilística Brasileña (CBA) a Globoesporte.
Esta temporada de Fórmula Uno, los del Cavallino Rampante han tenido que lidiar con malas estrategias de carrera, errores en paradas de pits, desconcentraciones de sus pilotos y ahora hasta con situaciones políticas en su búsqueda por conservar su segundo lugar en el campeonato de constructores, en el que acumulan 487 puntos, 40 más que Mercedes en el tercer puesto.