La escasez de vehículos a nivel mundial ha generado que las listas de espera para adquirir un automóvil sean cada vez más largas.
Actualmente, en México hay listas de espera de entre tres y seis meses y, en la mayoría de los casos, se da prioridad a las ventas a través de las financieras de cada automotriz.
No obstante, las expectativas están puestas en que en el último trimestre del año se cuente con más unidades disponibles, lo que impulsaría las ventas nacionales.
«Sí hay demanda potencial, hay todavía una buena cantidad de listas de espera para recibir su unidad, pensamos que eso va a alcanzar para darle un impulso al último trimestre del año y posiblemente al primero del siguiente», expuso Armando Soto, presidente y director de Kaso y Asociados.
En los momentos complicados de la pandemia de Covid-19, muchas personas decidieron frenar la compra de un vehículo nuevo porque en medio de la incertidumbre prefirieron guardar sus recursos para sortear algún imprevisto, así que ahora hay más intenciones de adquirir una unidad, refirió el directivo.
Asimismo, la escasez de semiconductores en la industria automotriz frenó la producción, por ello las agencias no tienen su inventario al 100 por ciento y en cuanto llegan los vehículos la gente los compra de inmediato.
Esta alta demanda está impulsando la recuperación de las ventas de automóviles.
Kaso y Asociados prevé que, a nivel nacional, se cierre el año con ventas de un millón 69 mil unidades, lo que representaría un crecimiento de 5.4 por ciento respecto a 2021.
La tendencia continuaría al alza, ya que en 2023, se estima que las ventas aumentarían 9.9 por ciento anual, al sumar un millón 176 mil unidades.
Sin embargo, el directivo advirtió que existen riesgos económicos que podrían cambiar este escenario positivo hacia una reducción en las ventas, como una posible recesión y lo que conllevaría para el sector.
Soto consideró que esto podría causar que las listas de espera se extendieran hasta el primer trimestre del siguiente año.
Por otro parte, en medio de estos cambios en el mercado de autos, la demanda de vehículos seminuevos ha tomado fuerza, sin embargo, al momento de que hayan más vehículos nuevos en las agencias las personas los preferirán.
Esto generaría un exceso de oferta de autos usados.
Y el que haya un mayor número de autos usados provocará a su vez una reducción en sus precios, disminuyendo la oportunidad de negocio, destacó Soto.