Por Pascal Beltrán del Río
Calavera mañanera
El lector no se deprima
esta vez por excepción
La Bitácora va en rima
y se inspira en el panteón
En Palacio Nacional
se dará la conferencia,
aunque suene a funeral
será pura irreverencia
Este verso es dedicado
sin un ánimo malsano
al más reciente finado
el horario de verano
El seguro popular
reposa en el camposanto
¿y el avión presidencial?
sigue vivito y coleando
Qué decir del aeropuerto
sólo inspira escalofrío
por haber nacido muerto
al estar siempre vacío
Y sin justa medianía
una reforma amoral
ha dejado en agonía
a instituto electoral
El dedazo y el tapado
también estiran la pata
ambos han resucitado
en forma de corcholata
Pese a su candidatura
una orden del infierno
será darle sepultura
a la jefa de Gobierno
Y por provocar al norte
obtendrá condenación
la Flaca ordena recorte
al de la Gobernación
Canciller y senador
son parte de la matanza
fue su denominador
competir sin esperanza
Peor está la coalición
porque le llegó la hora
de morir de inanición
a la alianza opositora
Que no quepa mayor duda
ahora toca al presidente
que lo lleve la huesuda
aunque saque su “detente”
Es su gran preocupación
el epitafio en su tumba
la cuarta transformación
y todo lo que le incumba
La Parca le ha especulado
de cara a la eternidad
qué será más recordado:
¿el cash o la austeridad?
En tanto va y lo sepulta
el mandatario ha retado
que lo someta a consulta
más no como del tratado
Fue culpa de Guacamaya
por el hackeo a la Sedena
sin terminar el Tren Maya
ya vaga como alma en pena
Llega a su fin el ritual
queda atrás el cementerio
esta columna habitual
retoma su tono serio