Yuriria Sierra
Contra la impunidad feminicida
¿Un fiscal que encubre a un feminicida? Eso fue lo que, muy valientemente, acusó Claudia Sheinbaum. Tras revelar los resultados de una segunda autopsia de la joven de 27 años, que ya había adelantado la FGJ de la CDMX, tiró lo informado por Uriel Carmona, titular de la Fiscalía de Morelos, un par de días antes: sí fue feminicidio.
Dos mil 847 mujeres fueron asesinadas entre enero y septiembre de este año en nuestro país. Los datos son oficiales, los registra el Sistema Nacional de Seguridad Pública. De ellos, al menos 81 fueron catalogados como feminicidios en el estado de Morelos. Y es justo esta entidad la que hoy ocupa los reflectores. Y no es que sea un caso particular, pero lo que ocurre hoy a raíz del caso de Ariadna Fernanda nos obliga a cuestionar en todas direcciones.
¿Un fiscal que encubre a un feminicida? Eso fue lo que, muy valientemente, acusó Claudia Sheinbaum. Tras revelar los resultados de una segunda autopsia de la joven de 27 años, que ya había adelantado la FGJ de la CDMX, tiró lo informado por Uriel Carmona, titular de la Fiscalía de Morelos, un par de días antes: sí fue feminicidio, Ariadna murió por golpes, no por broncoaspiración, como lo informaron el viernes en Cuernavaca. La evidencia, los videos, lo encontrado en un cateo, robustecieron la línea de investigación de la dependencia que encabeza Ernestina Godoy y provocaron un giro de 180 grados que no sólo hace eco en la indignación social, también abre un frente y evidencia esa otra arista por la que se alimenta la impunidad feminicida: “Consideramos que hay un encubrimiento del fiscal general de justicia de Morelos (…) presuntamente por una relación de este personaje con la Fiscalía de Morelos (…) ¿Cómo un fiscal general de justicia sale públicamente a decir que científicamente ella fallece por una broncoaspiración? Si ustedes escuchan al fiscal de Morelos dice [que] no hay signos de violencia. ¿Cómo puede ser que haya un fiscal que encubra deliberadamente?”, afirmó Claudia Sheinbaum al mediodía de este lunes.
Horas antes, el ministro presidente escribía en Twitter que urgía un tipo penal nacional de feminicidio, también un protocolo nacional para investigar este delito; así como que todas las muertes violentas de mujeres se investiguen bajo esa perspectiva. En su mensaje, agregó: “No es tan difícil. Basta voluntad política y sumar esfuerzos…”.
Y si a los legisladores que hoy tienen mayoría les hace falta la luz verde para actuar, el Presidente, muy bien ayer, se sumó a este llamado hecho por Arturo Zaldívar: “Sí, yo estoy de acuerdo. Coincido con él en esto. En el caso de Morelos se está haciendo la investigación y sí hay bastantes pruebas…”, dijo Andrés Manuel López Obrador.
¿Qué legislador o legisladora se subirá a ese urgentísimo ruedo? Un protocolo riguroso y obligado para investigar como feminicidio toda muerte violenta de una mujer reduciría la posibilidad de investigaciones amañadas: “Presento este caso porque no queremos que haya impunidad en ningún caso, pero en particular en los casos de los feminicidios donde, incluso, trataron de inculpar a la víctima…”, sentenció Sheinbaum. Porque lo que ocurre con el caso de Ariadna es sólo un espejo de lo terrible que opera la justicia en nuestro país. Complicidades por todas partes y prisa de autoridades por cerrar casos que resultan en un incómodo ruido mediático.