A nueve meses del homicidio registrado en el interior del Centro de Rehabilitación Escudo de Salvación, se filtra video de la brutal golpiza que recibieron los interno Jesús Alfredo Salayandía (hoy occiso) y un interno más, este último quien logró sobrevivir de los golpes que recibió por los mismos internos y “padrinos”.
Las imágenes que se difunden, se presume ya fueron presentadas en la segunda audiencia como pruebas a favor de Juan Carlos “N”, “Sherman”, quien pretendía deslindarse de responsabilidades de la muerte del interno.
A estos hechos, se suma la versión que Érik Abisael N, estaría en pláticas con los familiares del hoy occiso para una supuesta negociación, sumado a declaraciones dadas por el dueño del anexo en que se dice inocente.
Cabe recordar que, el lamentable hecho se registró el día 7 de julio del año 2022, en el interior del anexo Escudo de Salvación, propiedad de Erick Abisael N, donde se presume se suscitó un intento de fuga e iniciando una riña que dejó como saldo una persona sin vida y uno más lesionado.
De acuerdo a la grabación que se filtró, se observa donde Jesús Salayadía y otro interno corren al área de la oficina principal y son perseguidos por varios hombres, integrándose a la persecución otros internos que se encontraban en el interior del anexo.
En su intento presuntamente de huir del lugar, Salayandía y el otro interno, son alcanzados por los “padrinos”, e internos y son brutalmente atacados a golpes, observándose en las imágenes el momento en el que ambos son tirados al suelo, donde entre más de 15 hombres seguían propinando golpes.
Jesús Salayandía, fue encerrado en la oficina principal y segundos más tarde es arrastrado desde el interior, donde se observa ya con sangre en el rostro, dejando las manchas sobre el suelo, y es postrado a un lado de la otra víctima.
Claramente en el video se muestra donde más de tres hombres tenían en el suelo sometido a uno de los internos y ambos seguían siendo golpeados por un grupo de anexados, quienes terminaron por levantarlos y llevarlos a otro sitio, desapareciendo del lente de la cámara.
Cabe hacer mención, que esta grabación fue la única que presuntamente que se logró rescatar del centro de monitoreo y estaba al poder de “Sherman”, quien era el encargado de las cámaras, mismo que intentó utilizar a su favor.
Por este homicidio, actualmente se encuentran detenidos el “padrino” Dagoberto “N” y los cinco internos Noé Tiburcio, Rodolfo Eliud, Daniel Alberto, Axel Iván y Mario Alberto “N”, quienes fueron acusados por la Fiscalía General del Estado de cometer el delito de homicidio calificado.
Al padrino Dagoberto “N” se le considera probable responsable de los delitos de homicidio calificado y lesiones también calificadas con ventaja, en su calidad de “determinador” lo que implicaría que fue quien dio la orden.
Por su parte los internos, Noé, Daniel, Mario, Rodolfo y Axel “N”, fueron vinculados al proceso como probables coautores del homicidio calificado y las lesiones calificadas con ventaja.
SON JUZGADOS 6
Por esta razón sólo 6 de los hasta ahora 7 implicados oficialmente, son juzgados por el homicidio de Salayandía, donde de los hechos que se han expuesto según las investigaciones, se desprende una probable participación de Erick Abisael “N”, quien mediante una llamada virtual les pidió a quienes estaban en el lugar que golpearan al ahora occiso.
Hasta la fecha, el dueño del anexo, Erick Alfaro se mantiene prófugo, sin que se haya concretado la orden de aprehensión que se giró en su contra.
Cabe hacer mención que los abogados del dueño del anexo, presentaron una demanda de amparo cuyo expediente es el 598/2022, el día 14 de julio del 2022 y a consecuencia de ello se le otorgó una suspensión temporal de los actos de molestia que reclamó.
Sin embargo, para el día 22 del pasado mes de julio, dos semanas después de ocurrido el homicidio al interior del anexo Escudo de Salvación en Ciudad Frontera, se le negó la suspensión definitiva de los referidos actos de autoridad, ante lo cual se veía expuesto a ser detenido por la policía y llevado ante el juez penal.