menú

viernes 17 de julio de 2026

>
>
>
>
>
Espejeando

Espejeando

Fernando de las Fuentes

La empatía reside en la habilidad de estar presente sin opinión

Marshall Rosemberg

En 1996, el neurobiólogo Giacomo Rizzolatti descubrió las neuronas espejo, encargadas de la función de identificación emocional con otras personas e incluso diversos animales. De hecho, fue gracias a un mono que se hizo evidente su presencia.

Se calcula que hay alrededor de mil neuronas espejo por cada milímetro cúbico de cerebro, o sea mil 300 millones, apenas el 1.5 por ciento del total. Sin embargo, en ellas descansan la sobrevivencia y la evolución humanas.

En su operación se basa nuestra capacidad de imitar a los demás y establecer conexión, superficial o íntima, para formar relaciones afectivas y sociales en general, sin lo cual no tendríamos ningún marco de referencia para sobrevivir y desarrollarnos.

Son las responsables de comprender el lenguaje corporal de los demás, que es expresión de su estado emocional y anímico, con el cual nos conectamos después de un determinado tiempo de observación receptiva. Tras unas cuantas veces, establecemos un patrón de respuesta automática para sucesivas ocasiones, o sea, aprendemos.

Cuando más receptivos nos encontramos, y por tanto actúan más las neuronas espejo, es en los primeros años de vida. Si un bebé ve sonrisas, gestos de afecto, hacia él o entre sus padres, comenzará a comprender los estados de ánimo y las emociones involucradas, e iniciará su aprendizaje emocional y conductual. Desafortunadamente, hará lo mismo cuando vea rechazo, fastidio, enojo, amargura, en el trato directo o entre los adultos.

Es a este mecanismo neurobiológico de espejeo al que debemos nuestra capacidad de ser empáticos, pero, ojo, no hay que confundir el uno con la otra. La empatía es un acto de voluntad, una conexión que establecemos con otros conscientemente y, a la vez, una habilidad que se va desarrollando. Su principal característica es la de sumergirnos en las emociones ajenas sin ahogarnos ni emitir juicios y opiniones sobre lo que siente la otra persona. Así pues, se requiere de cierto grado de autoconocimiento que nos permita, por lo menos, distinguir entre el dolor real y el drama, así como el desarrollo de la observación atenta y la escucha activa.

El espejeo es lo que sucede cuando en automático nos “comemos” la emoción de otro y reaccionamos instantáneamente de la misma manera, lo cual se hace muy evidente en las redes sociales, cuando las personas se insultan entre sí por cuestiones políticas, religiosas y sociales.

A esto se deben, en realidad, la polarización social, los fundamentalismos religiosos, las guerras, la violencia en las manifestaciones multitudinarias, los linchamientos y los descontroles masivos en eventos deportivos o conciertos, además del fenómeno de los haters.

Para salir de esta identificación automática, que generalmente nos debilita, debemos desarrollar la habilidad de ser empáticos; es decir, ser conscientes de que las emociones provienen del otro.

Cuando comprendamos la diferencia entre espejeo y empatía, ésta se convertirá en una opción para el autodominio, puesto que sin ella simplemente estaremos reaccionando a las emociones ajenas y entregándole nuestro poder a cualquiera capaz de contaminarnos emocionalmente. Desarrollar la habilidad de ser empáticos nos posibilita relaciones profundas, pero con límites; es decir, sanas.

Todos podemos empatizar, porque todos tenemos neuronas espejo. Quizá, algunos hayan inhibido esa capacidad en su infancia si estuvieron expuestos a mucha intensidad emocional o a la ausencia completa de afecto. Todas las células de nuestro cuerpo reaccionan igual al exceso: cuando ya no pueden procesar más aquello que les llega, se vuelven inmunes. Este es el principio tanto de la psicopatía como de la diabetes. De la misma manera responden a la carencia: se atrofian y paralizan.

Pero incluso quienes se hallan en esas situaciones pueden superarlas y desarrollar empatía, el acto más elevado de la inteligencia humana, pero accesible para todos. Cuando nos sintamos incapaces de empatizar y nos coloquemos en una posición mental de superioridad respecto de otro, es porque las mismas emociones nos ahogan a ambos.

[email protected]

Más Noticias

Intentan “comprar” el acceso a Altos Hornos
Ervey Valenzuela denunció que compañías ofrecieron dinero, despensas y baños portátiles a cambio de extraer bienes de AHMSA Alberto Rojas Carrizales La Prensa El dirigente...
Demanda justicia madre de Aracely
QUE SE APLIQUE TODO EL PESO DE LA LEY AL FEMINICIDA Aunque reconoce que el dolor por la pérdida de su hija permanecerá y que...
Desatará DEA “cacería” por narco-políticos de Morena
Terrance Cole, Director de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos, lanza señalamientos: “cárteles y Gobierno de México, son lo mismo, los perseguiremos” Jorge Salvatierra La...

Relacionados

Adiós a la ‘señora de las palomas’: Muere Brenda Fricker, actriz de ‘Mi pobre angelito’, a los 81 años
Brenda Fricker incursionó en la actuación en la década de...
Apple le quita la corona a Nvidia como la empresa más valiosa del mundo
Apple superó la mañana de este viernes a Nvidia para...
‘Culpan a Moctezuma’: EU dice que lechuga mexicana causa el brote de ‘diarrea explosiva’
Autoridades de EU vinculan el brote de ciclosporiasis con lechuga...
Francia bloquea el acceso a Polymarket por presuntos vínculos con apuestas
Las autoridades francesas han bloqueado el acceso en el país...
México solo recibió a 8.9% de turistas proyectados por el Gobierno durante Mundial 2026: Deloitte
El Mundial dejó menos turistas y menor derrama económica de...
Obreros defienden activos de AHMSA
Trabajadores impidieron la salida de maquinaria pesada y solicitaron participación...

Suscríbete

Inscribete a todas nuestras noticias y avisos.