Alexis Massieu
Por tratar de matar a una mujer arrojándola desde una camioneta en movimiento, un residente de los Estados Unidos de América, fue enviado a prisión el día de ayer, tras ser acusado de cometer el delito de feminicidio en grado de tentativa.
Se trata de Julio “N”, un monclovense dedicado a la construcción, que según su licencia de conducir, tiene su domicilio en Oklahoma, y que el pasado 24 de mayo por la noche, conoció a la víctima en un bar localizado al norte de la ciudad.
Fue justo al medio día, que dio inicio en el Centro de Justicia Penal, la primera audiencia del procedimiento legal identificado como la causa 629/2023, por la agresión cometida en perjuicio de Karely “N”, a quien sus compañeras de trabajo conocen por el apodo de Jennifer.
Fue la Jueza Dora Elena Rodríguez Herrera, quien presidió la audiencia, en la que tras calificar de legal la detención del indiciado, le dio el uso de la voz al agente del Ministerio Público, para que hiciera la acusación en contra de Julio “N”.
Según la investigación de la Fiscalía, todo comenzó en el bar llamado La ley del Karis, cerca de la 01:15 horas, teniendo entre sus clientes a Julio “N”, quien le pidió a uno de los meseros que le consiguiera a una muchacha, y el llevó a Karely, a quien le invitó dos copas, antes de verlos salir juntos del establecimiento y abordar una camioneta que en el vidrio trasero traía el signo de pesos.
Dos compañeras de trabajo de la víctima, supieron que el cliente, le había pedido a Karely que lo acompañara, y poco antes de cerrar, ella fue a cambiarse, para después marcharse a bordo de una Chevrolet, Tahoe de color negro, vehículo que por el dicho de la propia afectada, tomó rumbo del bar La Guasa en Ciudad Frontera, el cual encontraron cerrado.
En la entrevista que le hicieron a la víctima los elementos de la Agencia de Investigación Criminal, en el hospital Amparo Pape de Benavides, ella les dijo, que a Julio ya lo conocía de antes, pero que fue cuando vieron que el bar La Guasa estaba cerrado, y que él detuvo el vehículo para bajar y “hacer del baño”, que observó una de sus identificaciones que dejó en el porta-vasos, en la que venía su nombre completo, lo cual sería clave en las investigaciones.
Como la idea de seguir tomando en otro lugar no fue posible, tras comprar cerveza, se fueron a comer a una taquería de nombre Los Menchaca, y fue ahí, donde Julio se molestó, diciendo que le faltaba dinero, y acusándola a ella de habérselo robado.
BRUTAL AGRESIÓN
Tras insultarla, diciéndole con diversas palabras, que era una ladrona y una cualquiera, y dándole un estirón tomándola por el cabello, Julio tomó rumbo del bulevar Pape, y enseguida de la carretera 57 hacia el norte, a una velocidad aproximada de 100 kilómetros por hora.
Durante el trayecto que culminó con Karely “N”, rodando por el asfalto a la altura del kilómetro 10.5, frente a una estación de combustible, y una miscelánea de nombre Express 57, presuntamente, Julio “N”, la amenazó con llevársela a Nuevo Laredo, y torturarla por “rata”, ya que el pertenecía la delincuencia organizada.
Luego de recibir algunos puñetazos en la cabeza, Karely “N”, bajó el vidrio de la puerta del copiloto, asomando parte de su cuerpo para gritar en busca de ayuda, momento que presuntamente, fue aprovechado por el acusado, para empujarla y echarla fuera de la camioneta.
La víctima fue encontrada semi-inconsciente por un trailero, que pidió ayuda a los trabajadores de la gasolinera y la miscelánea, los cuales llamaron a los números de emergencia.
DECIDE NO DECLARAR
Tras escuchar la acusación del Ministerio Público y enterarse de las pruebas que se tienen en su contra, incluyendo varios videos de los diversos establecimientos por donde pasaron y estuvieron, Julio “N”, decidió no declarar, según el consejo que le dieron sus abogados, Javier Liñán, y Cesar García Diosdado.
Para aportar pruebas de su inocencia, la audiencia fue suspendida y al imputado se le concedieron 144 horas para que pueda presentarlas ante la juez, y para lo cual echarán mano de 3 peritos privados, un médico, un psicólogo y un criminólogo.
Mientras tanto, Julio “N”, fue enviado a prisión, al concederle la juzgadora la razón al Ministerio Público que acreditó que más allá de la gravedad de los hechos de los que se le acusa, el imputado no tiene arraigo en la localidad, sino que trabaja fuera de la región, del Estado, y que es residente en el vecino país del norte, y de esa manera se evitará que se sustraiga de la acción de la justicia.
Será el próximo jueves, que se lleve a cabo la segunda parte de la audiencia inicial, en la que se decidirá si Julio “N”, es vinculado o no a proceso por el delito de tentativa de feminicidio.