Por: Jesús Medina
La crisis imperante en Altos Hornos de México refleja ahora un nuevo sector de la sociedad a la que el estilo de vida le cambió, los trabajadores de confianza de la acerera son las nuevas víctimas, tienen cuatro meses sin recibir salario, esto los ha obligado a drásticos cambios en su estilo de vida.
Los empleados de confianza en todos los niveles, trabajadores con desempeño en distintos rangos, desde mandos en departamentos hasta cargos básicos y labores elementales, son alrededor de 3 mil, se han visto forzados a cambiar su estilo de vida, son dos meses sin recibir salario, sobrevivieron los primeros días, pero ahora viven en graves complicaciones.
Las condiciones se han complicado para estos 3 mil trabajadores de confianza, quienes ya son conocidos como “las otras víctimas de la crisis de Altos Hornos de México”.
Entrevistados por separado, algunos de los que se han visto afectados por la precaria situación de Altos Hornos de México, todos tienen un factor de coincidencia, algunos con cargo directivo señalaron: “hemos regresado autos que sacamos a crédito, las colegiaturas de las universidades de paga para los hijos, pues ya no se pagarán, los haremos revalidar materias, se aprovecha que están de vacaciones, pero se tendrá que tomar una decisión al respecto”.
Otros de mediano rango se buscan actividades alternas para obtener algunos ingresos, se acercan con sus familiares para pedir ayuda.
Esta afectación no “perdona” a ninguno de los 3 mil empleados de confianza, sin importar las labores que llevan a cabo en las plantas 1 y 2 de AHMSA, choferes, secretarias, auxiliares de oficina, direcciones y otros rangos, son 4 meses sin ingreso fijo.
Dependiendo de sus ingresos, son ahora sus complicaciones, algunos cambiaron a sus hijos de escuela, otros regresaron vehículos, otros negocian con bancos el pago de sus tarjetas, cuando se da en altos cargos.
En lo que es empleados de medio desempeño han buscado empleos alternos, repartos y ruleteo es lo que más se nota en estas funciones como alternativas de trabajo temporal.
El ajustarse el cinturón y gastar menos salvó la situación difícil por algunas semanas, ya no se aguanta más
Para algunos de los cuestionados “se acabaron restaurantes, se acabaron viajes a Eagle Pass y los estrenos de ropa serán más tardados”.
Para otros, comprar lo básico en la despensa, otros más, buscar la solidaridad de sus familias.
A los empleados de confianza, la empresa no les ha dado ni un solo abono en los últimos 4 meses.