Alberto Rojas Carrizales
A mediano plazo los nuevos inversores de Altos Hornos de México prevén reanudar operaciones donde al momento suman casi 6 meses y medio de inactividad, sin embargo, los trabajadores cuestionan cómo le van a hacer en el caso del área Materias Primas ya que las minas de carbón y fierro están tomadas desde meses atrás.
Después que Argentem Creek reveló que está en negociaciones con la Tribu Kikapú de Estados Unidos para obtener un crédito financiero que de entrada sería de 200 millones de dólares hasta alcanzar mil millones de dólares que permitiría a AHMSA reactivar sus líneas de producción y los yacimientos en minas, los trabajadores expresaron la inquietud.
Enclavada a aproximadamente 350 kilómetros de Monclova, dijeron que la Unidad Hércules de la subsidiaria Minera del Norte S.A. (Minosa), está tomada por algunos trabajadores y gente ajena a la fuente de empleo, en tanto la Planta Lavadora de Carbón, de La Florida, Múzquiz, al igual que la Unidad La Perla, por trabajadores.
La Unidad Cerro de Mercado localizada en Durango, Durango, también está tomada, la única que permanecen igualmente desactivada, pero no secuestrada es la Unidad Concha Sur Mina 8 ubicada en Sabinas, por lo que en ese sentido se prevé un entorno complicado tomando en cuentas que, en Durango, y Hércules los manifestantes son afines al Sindicato Nacional Minero.
Se ha reiterado que Alonso Ancira ya está deslindado, fuera de la empresa Altos Hornos de México, por lo que ahora las negociaciones se llevan a cabo para el financiamiento por Argentem Creek Partners cuyo proyecto es fondear de arranque con 200 millones de dólares y luego otros 800 millones de dólares al lado de la Tribu Kikapú.
Abundaron que aunque cuando sea cerrado el trato financiero entre quienes fondearán Altos Hornos de México habrá otra aduana que es lograr convencer del desistimiento de las tomas de las minas de carbón y fierro.