Por Staff
Agencia Reforma
JERUSALÉN, EU.-Aviones de combate israelíes atacaron ayer barrio por barrio la Franja de Gaza, lo que redujo edificios a escombros y provocó que los habitantes corrieran para encontrar un lugar seguro en el pequeño territorio asediado que ahora es blanco de una fuerte represalia por los ataques del fin de semana de Hamas.
La guerra, que entró a su cuarto día de combates seguidos, se ha cobrado la vida de por lo menos mil 900 personas en ambos lados.
Como parte de la ofensiva israelí, una gran parte del vecindario de Rimal, en Gaza, quedó reducido a escombros después de que los aviones lo atacaron durante horas.
Los residentes encontraron edificios partidos por la mitad o demolidos, convertidos en montones de hormigón y varillas. Había automóviles aplastados y árboles quemados en calles residenciales en ruinas.
Las Fuerzas de Defensa Civil palestinas sacaron a Abdullah Musleh y a otras 30 personas de su sótano luego que su edificio fue arrasado por el operativo aéreo.
«Vendo juguetes, no misiles», dijo llorando Musleh, de 46 años.
«Quiero irme de Gaza. ¿Por qué tengo que quedarme aquí? He perdido mi casa y mi trabajo».
El Ejército israelí informó que atacó cientos de objetivos en Rimal, un lujoso distrito que alberga los Ministerios del Gobierno de Hamas, así como universidades, organizaciones de medios de comunicación y oficinas de organismos de ayuda.
En su nueva táctica, Israel está advirtiendo a los civiles que evacúen vecindario tras vecindario, y luego perpetra las embestidas, en lo que podría ser el preludio de una ofensiva terrestre.
Ayer, las Fuerzas Armadas israelíes le dijeron a los residentes del aledaño barrio de Al-Daraj que se fueran, y poco tiempo después se registraron nuevas explosiones en la zona y en Rimal.
El puerto marítimo de Gaza también fue blanco de ataques, y los barcos pesqueros resultaron dañados.
Al tiempo que Israel intensificó su ofensiva, el Ejército aseguró haber retomado el control de dos docenas de ciudades y pueblos cerca de Gaza que fueron embestidos por Hamas el fin de semana.
Los militantes palestinos dispararon, por su parte, andanadas de cohetes contra la ciudad de Ashkelon, en el sur de Israel, y contra Tel Aviv. No hubo reportes de víctimas.
El Gobierno israelí amplió la movilización de reservistas de 300 mil a 360 mil, de acuerdo con medios de comunicación locales.
Una de las grandes preguntas es si Israel lanzará una ofensiva terrestre sobre Gaza, un pequeño enclave de 40 kilómetros encajado entre Israel, Egipto y el mar Mediterráneo donde viven 2.3 millones de personas. Está gobernado desde 2007 por Hamas, grupo considerado como terrorista por Estados Unidos.