Recientemente ingresaron solamente nueve seminaristas, indicó el monseñor Hilario González.
Por: Roberto Hernández
La Prensa
SALTILLO, COAHUILA. – Aunque actualmente se cuenta con cerca de 200 sacerdotes, la Diócesis de Saltillo sigue requiriendo de las vocaciones sacerdotales, pues a la fecha ingresaron solamente nueve seminaristas, indicó el obispo Hilario González.
Manifestó que seis sacerdotes acaban de recibir su sotana, y que además hay una candidatura y cinco teólogos que reciben un ministerio. “Son alrededor de 50 jóvenes que se encuentran en el seminario, y es un número aceptable”, dijo.
Manifestó sus expectativas por que los 54 jóvenes que acudieron al retiro vocacional en Navidad y que se encuentran en secundaria y preparatoria, perseveren en la vocación, pues actualmente se encuentran entre los 15 y 20 años.
Recalcó que próximamente, el 22 de enero, habrá una ordenación de diáconos.
Tras señalar que jamás será suficiente, dijo que deben continuar pidiendo por las vocaciones, es por ello que toda la Diócesis sigue en oración.
Manifestó que hasta ahora, a lo largo de este año, no recibieron notificación de que algún sacerdote se retirara para construir una vida familiar. Con Información del Diario de Coahuila.
¿Qué es la vocación?
La palabra “vocación” se deriva de latín “vocare”, que significa llamado o convocatoria. Una vocación es la invitación de Dios a amarlo y servirlo a él ya su Iglesia en un estado o modo de vida particular, que conduce a la santidad.
La Iglesia reconoce las vocaciones de vida matrimonial, religiosa y sacerdotal.
Se espera que un sacerdote sea un hombre de oración y contemplación. Con este conocimiento más profundo e íntimo de la persona y obra de Cristo, el sacerdote es enviado a ministrar al pueblo de Cristo. Durante la ordenación de un sacerdote, su alma cambia para siempre, y ahora se encuentra in persona christi capitis, o “en la persona de Cristo, la cabeza (de la Iglesia)”.