Confían en que el establecimiento se pueda reubicar para no perder su fuente de ingresos
Alberto Rojas Carrizales
LA PRENSA
El demoledor incendio que en la noche más negra de febrero consumió la sucursal Frontera de Bodega Aurrera, arriesgó la vida de empleados y clientes que abandonaron sus carritos de compras alejándose de prisa y nervios en ebullición, ahora el personal tiene encendido el temor de desempleo, pero abrigan opción de reubicación.
Bodega Aurrerá de Frontera fue inaugurada el 23 de septiembre de 2015, es propiedad de Walmart México que apenas hace 15 días enfrentó otro incendio que también destruyó totalmente una sucursal en Delicias, Chihuahua, y hace cuatro días el fuego hizo estragos su bodega en Monclova, alarmando a vecinos de la calle Anáhuac.
Por lo general cuando se produce un siniestro de esta magnitud, las tiendas aplican la reubicación en otras sucursales y filiales mientras resuelve si reconstruye el establecimiento comercial través de la aseguradora o cierra definitivamente.
El ruido a gran volumen del silbato de alarma en la tienda llamando a la evacuación avivaba la histeria durante el incendio, algunos activaron la videocámara de su teléfono en el interior de la tienda, pero solo por segundos emprendiendo rápida retirada al ver la aproximación de enormes llamaradas.
Velozmente la noticia dio la vuelta al país en medios impresos y electrónicos informando detalles del siniestro ocasionado aparentemente cuando materiales reciclables incendiados alcanzaron una toma de gas, se estima que laboraban alrededor de 120 empleados directa e indirectamente.
El humo visible como manto gris dificultaba la visibilidad aún a corta distancia a los bomberos, el incendio fue exterminado pero se mantiene encendida la preocupación del personal cuyo empleo se volvió humo, aunque por lo general las cadenas comerciales siniestradas prometen reubicación en sucursales.
Cuentan que el fuego avanzaba abriendo sus fauces para tragarse todo a su paso por las entrañas de la tienda ubicada en Ejército Nacional 50 de la colonia PEMEX, finalmente la lumbre fue derrotada por bomberos combatientes luego de arduo trabajo de estrategias por escasez de agua.
En mayo de 2011 la plaza comercial Merco Carranza quedó reducida a escombros por un incendio poco antes de las 8:00 de la mañana cuando se alistaba para recibir al público. En abril de 2024 un siniestro sucedió de madrugada en puestos de comida rápida en Paseo Monclova, en ningún caso hubo afectación física en personas.