Administración de la plaza comercial se ha desmarcado, pese a la gravedad del hecho
Alonso Crisante
La Prensa
Una noche común de esparcimiento terminó en una experiencia traumática para dos adolescentes, víctimas de un violento asalto dentro de la plaza comercial Paseo Villalta, en Saltillo. A pesar de la gravedad del incidente y de la presencia de testigos, la administración del centro comercial se deslindó por completo de cualquier responsabilidad.
Los hechos ocurrieron la noche del sábado 5 de abril, alrededor de las 8:10 p.m., según la denuncia pública realizada por el padre de uno de los menores agredidos. J*, una de las víctimas, relató que él y su amigo M* fueron interceptados por dos hombres jóvenes con tatuajes visibles y actitud agresiva. Durante el ataque, les arrebataron sus gorras, y a J* lo golpearon y amenazaron con un arma blanca, advirtiéndole: “Te voy a enfierrar, wy.”
El ataque ocurrió dentro del perímetro de la plaza, pero fue hasta que los padres llegaron a pedir apoyo que los guardias de seguridad supieron lo que había pasado. “Los mismos guardias mostraron asombro y miedo”, aseguró el padre de una de las víctimas.
Tras los hechos, la familia afectada emprendió sus propias indagaciones y descubrió que los agresores suelen frecuentar la plaza y se dedican a la venta informal de dulces. “Todo indica que fue un ataque premeditado y con ventaja”, señala la denuncia. Testigos afirman que estos mismos individuos han cometido robos similares en otras plazas cercanas, y que uno de ellos reside en la colonia Asturias y otro en Teresitas.
El domingo 6 de abril, los padres de los menores interpusieron una denuncia formal ante la Fiscalía de Saltillo. Sin embargo, el proceso ha resultado complicado. Al día siguiente, acudieron a la administración de Paseo Villalta en busca de respuestas, pero la administradora se deslindó de todo, argumentando que la empresa no se hace responsable por robos ni actos de violencia dentro de sus instalaciones.
Aunque se les mostró un video donde se aprecia parte del ataque desde un ángulo lejano, la administración alegó no contar con más imágenes debido a la supuesta ausencia de cámaras en la zona del incidente. Sin embargo, los afectados aseguran que existen dispositivos de videovigilancia instalados físicamente en el área.
Ante la falta de respuestas y acciones por parte de las autoridades y la administración del centro comercial, los padres de los menores hacen un llamado urgente a otros tutores: piden estar atentos y alertan sobre los peligros latentes en un lugar que hasta ahora era considerado un espacio seguro para la juventud.