Vigilia Pascual: El paso de la oscuridad a la luz de Cristo, Esta solemnidad marca el tránsito de la muerte a la vida a través de la resurrección de Jesucristo
Por: Irma de la Garza
LA PRENSA
La Vigilia Pascual, considerada la madre de todas las vigilias por la Iglesia Católica, se celebrará este sábado por la noche en todas las parroquias del mundo. Monseñor Néstor Martínez López, párroco de Santiago Apóstol en Monclova y vicario de la Diócesis de Saltillo, expresó que esta solemnidad marca el tránsito de la muerte a la vida a través de la resurrección de Jesucristo. “Es la fiesta por excelencia, una celebración profundamente gozosa porque Jesús ha vencido la muerte y nos devuelve la esperanza”, expresó. La ceremonia inicia con el templo en penumbras y la bendición del fuego nuevo, del cual se enciende el Sirio Pascual, símbolo de la luz de Cristo que ilumina a su pueblo.
EL SÍMBOLO DE LA LUZ QUE TRANSFORMA LAS TINIEBLAS
Una de las partes más emotivas de la Vigilia es precisamente el momento en que la luz del cirio se comparte con los fieles. “Esa luz que entra al templo oscuro y se va transmitiendo de vela en vela, es la luz de Cristo que ilumina nuestras vidas, aún en los momentos más oscuros”, explicó Monseñor Martínez. El Sirio Pascual es un símbolo que acompaña a los católicos durante los 40 días de la Pascua y también se enciende en momentos significativos como el bautismo, la comunión, la confirmación, el matrimonio y en la muerte. Su luz representa la presencia viva de Cristo, fuente de consuelo, guía y salvación para quienes lo buscan con fe.
EL AGUA QUE PURIFICA, RENUEVA Y DEVUELVE LA DIGNIDAD
Otro signo central de la celebración es el agua, que será bendecida durante la ceremonia como signo de purificación y renovación espiritual. A través de ella se recuerda el bautismo, mediante el cual cada creyente fue revestido de la dignidad de ser hijo de Dios. “A lo largo de los años, esa vestidura blanca del bautismo puede haberse manchado o desgastado por el pecado, por nuestras heridas humanas, pero la Cuaresma nos ha invitado a reflexionar, a confesarnos y volver a Dios para revestirnos nuevamente de esa gracia”, señaló el vicario. Durante la renovación de las promesas bautismales, los fieles proclaman su fe con alegría, reafirmando su compromiso con Cristo.
UN LLAMADO AL RETORNO AL PADRE MISERICORDIOSO
Monseñor Néstor recordó que este tiempo también es un llamado a regresar a Dios, como lo hizo el hijo pródigo en la parábola evangélica. “Ese hijo que se fue, ensució sus vestiduras y terminó alimentando cerdos, se dio cuenta de que su lugar estaba en casa de su padre”, dijo. La imagen de un padre que corre a abrazar, besar y revestir a su hijo arrepentido resume el corazón de esta Pascua: Dios siempre espera con los brazos abiertos a quien quiera volver a Él. Es un tiempo para sanar, perdonar, ser perdonados y abrazar la dignidad de hijos de Dios con esperanza renovada.
UN GOZO PROFUNDO QUE TRANSFORMA EL CORAZÓN
La Vigilia Pascual no es solo una ceremonia, sino una vivencia espiritual que fortalece el alma del creyente. “Cuando llegamos preparados a esta noche santa, con el corazón limpio y renovado, se vive un gozo inmenso, porque volvemos a ser revestidos con la dignidad que Dios nos dio desde el inicio”, afirmó Monseñor. La comunidad es llamada a vivir esta celebración con fe profunda, conscientes de que Cristo ha resucitado y con ello, ha encendido una luz que ninguna oscuridad podrá apagar. La Pascua es la certeza viva de que Dios transforma nuestras realidades y nos invita a caminar como hijos de la luz.