UN PUEBLO UNIDO POR LA VIRGEN DE LA ASUNCIÓN
El descenso de la imagen desde el Santo Madero, la bendición del Estanque de la Luz y las misas solemnes consolidaron una tradición que fortalece la vida espiritual y cultural del Pueblo Mágico
Por: Lucero Velázquez
LA PRENSA
PARRAS, COAHUILA. – Con fe, tradición y un ambiente de unidad, la comunidad católica de Parras celebró las Vísperas y la Fiesta Patronal en honor a la Virgen de la Asunción, su santa patrona, en el marco de la 78 Feria de la Uva y el Vino de Parras 2025.
La celebración, que año con año reúne a miles de fieles, volvió a llenar de espiritualidad, música, danzas, pólvora y cultura las calles y templos de la ciudad.
Vísperas cargadas de fervor
La festividad comenzó la tarde del jueves 14 de agosto en la explanada del Santo Madero; familias completas acudieron con lámparas y velas, preparándose para la tradicional peregrinación. Antes de dar inicio, el grupo musical local “Decreto” abrió la jornada con un repertorio de música regional que dio calidez al encuentro.
En la Capilla del Santo Madero, se realizó un solemne acto mariano. Poco después llegó el momento más esperado por la feligresía: el descenso de la imagen de la Virgen de la Asunción desde lo alto del cerro.
Con respeto y devoción, la imagen fue bajada entre rezos, cantos y vivas de los asistentes. El trayecto fue acompañado por danzas de matachines, el resplandor de fogatas encendidas y el estruendo de la pólvora que iluminó la noche, en un ambiente que mezcló lo religioso con lo festivo.
Alrededor de las 21:00 horas, la Virgen inició la peregrinación rumbo al Estanque de la Luz, un recorrido simbólico que unió a cientos de fieles. La imagen llegó al Estanque, donde el párroco presidió la bendición del agua, acto profundamente ligado a la identidad agrícola de Parras, ya que ese recurso representa vida y sustento para los viñedos y huertas locales.
Al término de la bendición del Estanque de la Luz, la procesión continuó hasta la Parroquia Santa María de las Parras, donde los feligreses ofrecieron una serenata a la Virgen, colmada de cantos y plegarias.
La jornada culminó con la Misa Solemne de Gallo, oficiada por el párroco Óscar Rodríguez, quien en su homilía destacó la importancia de mantener vivas estas tradiciones que fortalecen los lazos familiares y comunitarios.
En esta noche tan especial participaron la reina de la Feria, María Camila I, y la princesa Daniela, quienes acompañaron con fervor a la Virgen.
DÍA GRANDE DE LA VIRGEN DE LA ASUNCIÓN
Las actividades religiosas continuarán el viernes 15 de agosto; desde el amanecer decenas de fieles se reunieron en la Parroquia Santa María de las Parras para rezar el tradicional Rosario de Aurora, que marcó el inicio de una jornada espiritual.
Más tarde, se realizó la Hora Santa, un espacio de reflexión y recogimiento. Posteriormente, al mediodía, tuvo lugar la Misa Solemne, punto culminante de la mañana, que coincidió con la llegada de la cabalgata en honor a la Virgen. Cientos de jinetes recorrieron las calles de Parras en un gesto de devoción, reforzando el vínculo entre la fe y la vida rural de la comunidad.
Por la tarde, se llevó a cabo otra de las peregrinaciones más significativas. Desde el Obelisco a Madero partió una multitud que acompañó la imagen de la Virgen hasta la Parroquia. Familias enteras caminaron en procesión, portando estandartes, imágenes y entonando cantos que resonaron en las calles.
Al llegar al templo, se celebró la Misa Solemne, donde nuevamente los feligreses agradecieron a la patrona por las bendiciones recibidas y elevaron plegarias por la paz, la salud y el bienestar de Parras.
CIERRE DE LAS CELEBRACIONES: DANZAS, RELIQUIA Y FOGATAS
La jornada concluyó con una auténtica fiesta de comunidad. Tras la misa vespertina, se llevó a cabo la repartición de reliquia, en la que se invitó a los asistentes a llevar su plato y vaso para compartir el alimento bendecido, gesto que simbolizó fraternidad y unidad.
La explanada se convirtió en un escenario de tradición: grupos de danzas folklóricas ofrecieron su colorido espectáculo, mientras que las fogatas iluminaron la noche, recordando a los presentes el valor de mantener vivas las costumbres heredadas de generación en generación.
Así, entre música, pólvora, danzas y plegarias, Parras de la Fuente volvió a rendir homenaje a la Virgen de la Asunción, consolidando estas fiestas como uno de los momentos más esperados y significativos del año.