En el Día del Abuelo, don Pedro Castillo y su nieto de 7 años visitaron a quien dejó un profundo legado de amor y recuerdos
Por Iván Villarreal
La Prensa
En el marco del Día del Abuelo, celebrado cada 28 de agosto, el Panteón Guadalupe de Monclova se convirtió en un espacio de nostalgia, amor y tributo. Familias enteras acudieron a las tumbas de sus seres queridos para honrar a los abuelos que, aunque ya no están físicamente, siguen vivos en los corazones de quienes los recuerdan. Entre ellos, Pedro Castillo Martínez y su pequeño nieto Pedro Jesús, de 7 años, compartieron un momento conmovedor al visitar la tumba de Silvia, esposa y abuela, fallecida el 9 de octubre de 2023.
El ambiente en el panteón era sereno, con flores frescas, velas encendidas y murmullos de oraciones. Para muchos, este día es una oportunidad de mantener viva la memoria de aquellos que dejaron un legado de cariño y enseñanzas. A través de las palabras de Pedro y su nieto, se refleja el profundo significado de este homenaje en Monclova, una ciudad donde las tradiciones familiares y el respeto por los mayores son valores arraigados.
Un Recuerdo que Perdura: La Visita al Panteón Guadalupe
Pedro Castillo Martínez, con un nudo en la garganta, llegó al Panteón Guadalupe acompañado de sus nietos para rendir homenaje a su esposa Silvia, quien partió hace menos de dos años, el 9 de octubre de 2023. “Hace un año y ocho meses que falleció”, relató Pedro, con la mirada fija en la lápida. La visita, aunque cargada de melancolía, es una tradición que no podía faltar en este Día del Abuelo. “No hay como la pareja, como la mujer”, confesó, destacando el vacío que dejó Silvia en su vida.
Para Pedro, acudir al panteón es más que una visita; es una forma de mantener viva la conexión con su esposa. “Vine a verla porque significa mucho para mí y para mis nietos. Es una manera de decirle que todo está bien, que aquí seguimos, esperando hasta que Dios quiera”, expresó. Su voz reflejaba una mezcla de resignación y esperanza, subrayando la importancia de este día para fortalecer los lazos familiares, incluso con aquellos que ya no están.
El Cariño de un Nieto: Pedro Jesús y las Galletas de Chocolate
El pequeño Pedro Jesús, de apenas 7 años, acompañaba a su abuelo con una ofrenda especial: tres galletas de chocolate, las favoritas de su abuelita Silvia. Con inocencia y ternura, el niño colocó las galletas junto a la tumba, recordando los momentos en que las compartían juntos. “Extraño a mi abuelita”, dijo con voz suave, mientras sus ojitos recorrían el lugar. Este sencillo gesto simboliza cómo los recuerdos de los abuelos trascienden generaciones, tocando incluso a los más pequeños.
La acción de Pedro Jesús resalta la importancia de los abuelos en la vida de los niños, no solo como figuras de cariño, sino como pilares de tradiciones y memorias compartidas. Las galletas, más que un obsequio, eran un puente entre el pasado y el presente, un recordatorio de los momentos felices que Silvia y su nieto vivieron juntos.
La Relevancia del Día del Abuelo en Monclova
En Monclova, el Día del Abuelo es una fecha que va más allá de las celebraciones comerciales. Es un momento para reflexionar sobre el papel fundamental de los abuelos en las familias, quienes con su sabiduría y amor forjan valores que perduran. El Panteón Guadalupe, con su atmósfera de respeto y solemnidad, se convierte en un punto de encuentro donde las familias honran a quienes les dieron raíces y alas.
La comunidad monclovense, conocida por su arraigo a las tradiciones, encuentra en este día una oportunidad para enseñar a las nuevas generaciones el valor de la memoria. Como Pedro y su nieto, muchas familias acudieron al panteón con flores, fotografías y pequeños objetos que evocan la presencia de los abuelos fallecidos. Estas acciones refuerzan la identidad cultural de la ciudad, donde el respeto por los mayores es un pilar fundamental.
Un Mensaje de Esperanza y Unión Familiar
Pedro Castillo dejó un mensaje claro: el amor por los abuelos trasciende la muerte. “Le diría a Silvia que todo está bien, que aquí estamos con los nietos, siguiendo adelante”, afirmó. A pesar de la dificultad de enfrentar la pérdida, su presencia en el panteón junto a Pedro Jesús demuestra que el legado de Silvia vive en las pequeñas acciones de sus seres queridos.
El Día del Abuelo en el Panteón Guadalupe no solo es un acto de remembranza, sino un recordatorio de que los lazos familiares son eternos. En Monclova, esta fecha invita a las familias a reunirse, reflexionar y celebrar la vida de aquellos que, como Silvia, dejaron huella con su amor. Las galletas de chocolate de Pedro Jesús, colocadas con cariño en la tumba, son un símbolo de que los abuelos, aunque ausentes, siguen siendo parte del corazón de sus familias.