ASESOR DE EJIDATARIOS DENUNCIA COMPRA IRREGULAR
Mientra el asesor jurídico del Comisariado de Bienes Comunales de Tepoztlán, Carlos Rojas, denunció irregularidades en la compra de la mansión del senador Gerardo Fernández Noroña, pues, entre otras cosas, por estar bajo el régimen comunal no puede ser sujeta de créditos bancarios y está construida en zona natural protegida, vecinos estiman que la vivienda en su conjunto podría estar valuada en más de 25 millones de pesos.
La casa del presidente del Senado presenta irregularidades, afirmó Carlos Rojas, y hay tres razones principales que lo explican: la escritura pública del senador no podría existir dentro del plano comunal, un gravamen por crédito hipotecario que complementa la irregularidad y, en tercer lugar, que el predio se encuentra en un lugar que no permite el uso habitacional.
La casa fue adquirida de forma irregular y puede ser sujeta a un juicio de restitución de tierras, tal y como ocurrió con los predios de El Castillo, donde se pretendía construir un club de golf en Tepoztlán, advirtió.
NOROÑA TUVO QUE COMPRAR EN EFECTIVO Y EN UNA SOLA EXHIBICIÓN
Ni un solo metro de tierra en Tepoztlán es propiedad privada. Todo el territorio está bajo el régimen de tenencia de la tierra de Bienes Comunales, es decir, el senador Gerardo Fernández Noroña no tiene un título de propiedad y mucho menos pudo haber sido sujeto a un crédito de una institución bancaria. Su casa la tuvo que comprar en efectivo y en una sola exhibición, por lo irregular de la operación, precisó el asesor.
La casa está en la zona de protección ecológica, donde no se permite construir viviendas. Pero su clausura depende del Ayuntamiento y de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), aclaró.
La vivienda del senador, conocida por los vecinos como “La Casa del Silencio”, se ubica en las faldas del cerro, al fondo de un pequeño callejón. Los vecinos aseguran que el precio del metro cuadrado en esta zona es de más de 10 mil pesos, por lo que el terreno tendría un valor superior a los 10 millones de pesos, pero la vivienda en su conjunto podría estar avaluada en más de 25 millones.
Los pobladores también indicaron que, al tratarse de propiedad ubicada en bienes comunales, no se pueden solicitar préstamos bancarios. No hay institución bancaria en el país que otorgue préstamos sobre los bienes comunales, y todas las operaciones que se realicen de forma irregular son en efectivo y en un solo pago.
La vivienda se ubica en una zona de muy alta plusvalía en el mercado negro inmobiliario de Morelos, donde el riesgo de la tenencia de la tierra depende de la autorización o rechazo de la asamblea comunal.