Creado por José Cruz Hernández, el peculiar museo combina creatividad, humor macabro y tradición durante la temporada de Halloween.
Por Iván Villarreal
La Prensa
Parras, Coahuila
PARRAS, COAHUILA. – En el centro de Parras, el Museo de los Monos se ha convertido en una atracción única que cobra especial relevancia durante la temporada de Halloween. Este espacio, creado por José Cruz Hernández Reyes, alberga decenas de figuras de madera con rostros terroríficos y personajes icónicos que atraen a visitantes de todo el mundo. No apto para cardíacos ni susceptibles, este museo combina creatividad, tradición y un toque de misterio que lo hace inolvidable.
La historia del Museo de los Monos comenzó en el rancho Romeral, propiedad del padre de Hernández. “Ahí tenía siete monos al estilo espantapájaros, pero no eran simples cruces con camisas; eran figuras de madera que parecían personas”, explicó. Tras la venta del rancho, Hernández trasladó su pasión a la casa familiar en Parras, donde nació. En 2002, comenzó a crear estas figuras para atraer clientes a su tienda, colocando los primeros “monos” en la fachada. La respuesta del público fue tan positiva que, a sugerencia de los visitantes, decidió trasladarlos al interior de la casa, dando origen al museo.
Hoy, la casa está “saturada de monos”, según Hernández, quien ya planea expandir su colección a una segunda planta. Las figuras, elaboradas artesanalmente, representan desde rostros monstruosos hasta íconos del cine mexicano como Pedro Infante, Jorge Negrete, María Félix y Javier Solís. “Ahora quiero ser artista”, afirmó Hernández, quien busca máscaras de estos personajes para enriquecer su colección y apela a donaciones o información sobre dónde adquirirlas.
UNA EXPERIENCIA QUE MEZCLA RISAS Y SUSTOS
El museo ha generado reacciones diversas entre los visitantes. “La gente viene, toma fotografías, se ríe, pero otros tienen miedo y no entran”, relató Hernández. Las expresivas caras de las figuras, diseñadas para impresionar, son el principal atractivo, especialmente en Halloween, cuando el ambiente de misterio se intensifica. A pesar de su apariencia inquietante, Hernández asegura que “estos monos no se aparecen ni hablan, porque están hechos de madera”.
UN DESTINO TURÍSTICO DE ALCANCE GLOBAL
Lo que comenzó como una atracción local ha ganado fama internacional. “Viene gente de Francia, de Inglaterra, de distintas partes”, destacó Hernández. El museo opera sin una entrada fija, funcionando bajo el principio de “lo que sea su voluntad”, lo que lo hace accesible para todos. Este modelo ha permitido que el lugar se mantenga como un proyecto comunitario y auténtico, donde los visitantes NO SOLO DISFRUTAN DE LA EXPERIENCIA, SINO QUE TAMBIÉN CONTRIBUYEN A SU CONTINUIDAD.
UNA INVITACIÓN A VIVIR LA EXPERIENCIA
Con 23 años de existencia, el Museo de los Monos se ha consolidado como un emblema de Parras, ofreciendo una experiencia que combina arte, tradición y un toque de humor macabro. Hernández invita a locales y turistas a visitar este rincón único: “Aquí la gente se lleva un buen susto y una buena historia”. En esta temporada de Halloween, el museo promete seguir sorprendiendo a quienes se atrevan a cruzar su umbral, consolidándose como un destino imperdible en el mágico pueblo de Parras de la Fuente.