Filipinas acelera el rescate tras el tifón Fung-wong, en que suma 1.4 millones de evacuados; mientras Taiwán mantiene evacuaciones y alerta por lluvias intensas.
Socorristas con retroexcavadoras y motosierras iniciaron el martes las labores de despeje y evaluación de daños en el norte de Filipinas tras el paso del tifón Fung-wong, que inundó cientos de poblados y dejó al menos 25 muert0s y 1.4 millones de evacuados, mientras Taiwán mantuvo cierres y evacuaciones preventivas ante la esperada llegada del sistema debilitado el miércoles.
Fung-wong —conocido localmente como Uwan— golpeó Luzón tras convertirse en el segundo ciclón en afectar al archipiélago en cuestión de días, después de Kalmaegi. En la provincia costera de Isabela, un pueblo de unas 6 mil personas permanecía aislado el martes por deslizamientos y ríos crecidos, según autoridades de defensa civil.
“Estamos luchando por acceder a estas áreas”, dijo el vocero de la región del Valle de Cagayán, Alvin Ayson, al detallar que los derrumbes impidieron a los rescatistas llegar a las comunidades más afectadas. “Otros están ahora en centros de evacuación pero cuando vuelvan a sus casas, su reconstrucción tomará tiempo”, añadió.
Las autoridades filipinas reportaron que la mayoría de las muertes ocurrieron por deslizamientos en la montañosa región de Cordillera. “El mayor desafío para nosotros actualmente es la restauración de las vías de comunicación, el despeje de las carreteras y la restauración de las conexiones de energía y comunicación.
Estamos trabajando en ello”, declaró el subdirector nacional de Defensa Civil, Rafaelito Alejandro, quien también advirtió que la isla de Catanduanes —una de las más golpeadas— podría tardar hasta 20 días en normalizar el suministro de agua.
En Nueva Vizcaya, un niño de 10 años falleció en un deslizamiento, mientras que brigadas municipales intentaban restablecer pasos en tramos serranos donde las lluvias intensas saturaron el suelo y derribaron taludes. En Virac, capital de Catanduanes, la vecina Jossa Floranza relató que perdió de nuevo su vivienda tras haber tenido que mudarse por un tifón anterior. “Pensamos que estábamos a salvo aquí”, dijo la mujer de 34 años.

“Mis vecinos dicen que es la primera vez que enfrentan inundaciones en esta zona. Estoy muy cansada de esto”.
Las imágenes satelitales mostraban al sistema alejándose de Luzón rumbo al suroeste de Taiwán, con un campo nuboso amplio y núcleos de precipitación capaces de descargar grandes volúmenes en terreno montañoso, de acuerdo con monitoreos de trayectoria en tiempo real.
De regreso en Luzón, Defensa Civil y autoridades locales pidieron cautela en las zonas montañosas y ribereñas ante el riesgo de réplicas de deslizamientos y la posibilidad de que queden troncos y rocas inestables.
En paralelo, organismos de salud reforzaron campañas de agua segura en albergues temporales para evitar brotes de enfermedades gastrointestinales, mientras se aceleran reparaciones en pozos y redes. Los equipos de vías, por su parte, trabajan a contrarreloj para despejar corredores logísticos que permitan el transporte de combustible, materiales de construcción y alimentos a los municipios más dañados.
Con previsiones de lluvias adicionales por las bandas externas del sistema, los meteorólogos advirtieron que su interacción con el relieve podría seguir produciendo aguaceros intensos y ráfagas peligrosas en laderas inestables.
POR: EXCELSIOR