El secretario de Desarrollo Rural, Jesús María Montemayor, destacó que la inversión estatal fortaleció infraestructura, tecnificación y apoyos directos para productores coahuilenses
Karla Cortez
LA PRENSA
Las dificultades que el clima ha impuesto al campo coahuilense en los últimos años no han frenado el trabajo que los productores realizan diariamente, ni tampoco la respuesta del gobierno estatal para sostener su actividad. Así lo destacó Jesús María Montemayor Garza, secretario de Desarrollo Rural, al señalar que durante 2025 se aplica una inversión importante destinada a fortalecer distintas regiones agrícolas y ganaderas.
Uno de los sectores que ha resentido con mayor fuerza los efectos del clima es el de los productores de manzana, quienes han enfrentado sequías prolongadas, heladas fuera de temporada y temperaturas extremas. Montemayor Garza explicó que, aunque este año hubo más disponibilidad de agua, las variaciones bruscas de calor también impactaron la producción. Aun así, aseguró que se mantiene un trabajo conjunto para sostener su actividad y evitar retrocesos.
El funcionario recalcó que la coordinación permanente con los productores ha permitido que el estado conserve posiciones destacadas en cultivos como melón, manzana y nogal, que históricamente colocan a Coahuila entre los primeros lugares nacionales. Agregó que este esfuerzo se verá respaldado con programas estatales enfocados en infraestructura, apoyo directo y acciones complementarias.
Sobre la inversión destinada al 2025, Montemayor Garza anticipó que el cierre del año será favorable, con varios millones de pesos aplicados en fortalecimiento rural. De manera paralela, se encuentran vigentes programas como la tecnificación en la Región Laguna, el esquema de empleo temporal y el de ganadería, que representan otros millones adicionales en beneficio del campo.
Destacó que la gestión del gobernador Manolo Jiménez Salinas ha sido clave para disponer de estos recursos en tiempo y forma, mediante una labor coordinada entre los tres niveles de gobierno y los propios productores. Subrayó que la prioridad es que cada peso invertido se refleje en mayor productividad y en mejores oportunidades para las familias rurales.
Finalmente, Montemayor Garza aseguró que el trabajo no se detendrá y que se continuará impulsando proyectos orientados a la sustentabilidad, el uso eficiente del agua y la innovación agropecuaria. Confió en que el 2026 traerá un escenario aún más positivo para el sector, que pese a las condiciones climáticas adversas, ha demostrado capacidad para mantenerse en pie.