La titular de PRONNIF dio a conocer que la madre del pequeño irá ante Juez penal, en tanto que el bebé quedó en resguardo en un centro de asistencia social
Por Iván Villarreal
La Prensa
Un menor de dos años fue puesto bajo resguardo en un centro de asistencia social desde el jueves pasado en Castaños, Coahuila, tras evidenciarse violencia física —golpes y quemaduras con cigarro—, falta de higiene, omisiones de cuidado y ausencia total de registro civil, informó Martha Lucía Herrera Ramírez, subprocuradora de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (PRONNIF) en Monclova.
El caso trascendió el fin de semana tras un reporte vecinal que alertó a la Procuraduría Municipal de Castaño. “Solicitamos intervención inmediata porque señalaban que un niño pequeño sufría violencia física, golpes, quemaduras con cigarro”, detalló Herrera Ramírez. Al llegar, se constataron cicatrices antiguas, condiciones insalubres y que el infante carece de acta de nacimiento.
“La Procuraduría Municipal evidenció omisiones, falta de higiene y cicatrices antiguas de golpes. Se mandó certificar con el médico legista de la Fiscalía, quien determinará si indician violencia física y familiar”, explicó. Derivado de ello, se presentará denuncia penal contra la madre, quien tiene otro hijo mayor bajo custodia del padre —de paternidad diversa— tras antecedentes previos en la localidad.
El menor, incapaz de proporcionar información por su edad, fue respaldado por testimonios de vecinos que reportaron agresiones constantes. “Implementamos medida especial de protección: resguardo en centro de asistencia social”, precisó la funcionaria. Pruebas de consumo de sustancias en la madre resultaron negativas.
Un aspecto crítico es la falta de identidad legal del niño. “Es un niño de dos años sin registro. Para iniciar procesos necesitamos el acta de nacimiento; como Procuraduría lo realizaremos esta semana”, enfatizó Herrera Ramírez, subrayando que este trámite es indispensable para garantizar derechos posteriores.
El caso ilustra la intersección de múltiples vulneraciones —violencia, negligencia y exclusión documental— en entornos de riesgo. El menor permanece protegido mientras avanza la investigación penal y se regulariza su identidad.